lunes, 16 de marzo de 2020

Blog en aislamiento

El propietario (además de presidente, director, gerente, redactor-jefe, reportero…) de este blog, en consonancia con el acuerdo unánime de toda la redacción, entiende que procede un parón momentáneo mientras dure este periodo de intranquilidad motivado por el coronavirus.

Bastante agobio tendrán ustedes en estos días de reclusión con la avalancha (des)informativa, amén de los disparates y ocurrencias publicadas en las redes sociales, como para que Desde La Corona (no la del virus) se sume a la incertidumbre.

Ya habrá tiempo, cuando las aguas vuelvan a su cauce, de continuar con la tarea. Mientras, cumplamos con las recomendaciones que se nos indiquen y contribuyamos a reducir lo máximo posible esta interinidad. Apostemos una vez más por algo tan elemental como el sentido común. Consejo gratuito que va, asimismo, por, y para, el gremio periodístico. A los muchos advenedizos, públicos y privados, nada de nada, porque la ceguera los mantiene obnubilados. Y aprovechemos que siempre quedan libros pendientes. Cuídense.

viernes, 13 de marzo de 2020

Ya puestos

Hay algún individuo -de alguna manera habrá que llamarlo- que utiliza la siguiente táctica cuando tiene a bien (un día sí y el otro también) poner a alguien a caer de un burro: 'Iba a decir que es un (piensen ahora en todos los insultos y palabrotas que se les ocurran; vamos, muchas más y más gruesas, que se han quedado cortos), pero no lo voy a decir'. Hoy, y sin que sirva de precedente, sentí deseos de hacer algo parecido y me pasó por la cabeza publicar la siguiente entrada en el blog:


"Me levanté con apetito y me zampé unas décimas. Que son buenas para la distensión. Aunque por ello haya perdido unos cuantos lectores, que sostienen que la rima (poesía es otra cosa) es mala compañera para los temas de enjundia. Sentencias respetables, por supuesto. No sé qué opinarán cuando la villera Cecilia Domínguez Luis, Premio Canarias 2015 en la modalidad  de Literatura (con mayúscula) y miembro de la Academia Canaria de la Lengua, nos sorprende, agradablemente, cada semana con una exquisita ración de espinelas para tratar asuntos de rabiosa actualidad.

No es mi fuerte la jactancia ante los muchos advenedizos que pululan por doquier. Ya saben ustedes cuál es mi parecer acerca del tan denostado periodismo. Pero entiendo que a veces es conveniente dar a conocer ciertas interioridades que, si no fuera por tanto trepa, quedarían relegadas al estante del viejo mueble. Y, siquiera de vez en cuando, presumir de lo que se tiene no podrá ser considerado, en manera alguna, falsa modestia. O a lo peor sí, vaya usted  a saber. Que la envidia es muy cochina.

De ahí lo de la ilustración de hoy. Que deberá ser cotejada con una de las décimas publicadas para comprobar la falsedad del documento que osa dar a conocer este exconcejal, exalcalde y otros muchos ex (quedan para mis memorias), pero jamás expolítico, porque este adjetivo va bien adherido; como el sombrero a la cabeza cada vez que me echo a caminar. Y me vigilan, tú. Como tengo varios en el coche, me pondré uno diferente cada día para despistar. Madre mía, a lo que hemos llegado. O caído. Uno ya está jubilado y, por lo tanto, hago lo que me venga en gana, escribo de lo que me apetezca y a nadie debo rendir cuentas. Y a los que no les caiga bien, ¿para qué me leen? ¿No se dan cuenta de que les van a salir ronchas?

Vamos con lo prometido, que es deuda. Y ya puestos, no pierdan las mañas, informadoras-es (juguemos un rato a la gilipollez inclusiva), por tenerme al tanto:

En una tómbola obtuve*
el documento que adjunto,
por si existe algún presunto
periodista que lo dude.
Si usted a una fiesta acude,
no se olvide de jugar,
porque le puede tocar
un regalo semejante,
y bien echado pa´lante,
¡cuánto podrás tú fardar!
*A perdonar el desliz consonántico.


Qué pena de periodismo
por el Norte practicado,
más que a un charco, te has lanzado
al más tenebroso abismo.
Con ese soez cinismo
de tu inmundo proceder,
has hecho retroceder
una digna profesión,
a defender con pasión,
mas sin bazofia verter.


Más conviene ser ateo
que católico fingido,
y lo ha dicho convencido
un Francisco sin guaseo.
De haber oído el berreo
del ‘virtuoso’ ejemplar
que existe por este lar,
el Papa, yo me imagino,
a la lengua del cochino
mandaría fumigar.


Con un léxico exquisito
se prodiga un amargado,
de quehacer tan calcado
al grupo del despepito,
que pone proa expedito
por entornos ranilleros,
dejando a todos en cueros
con su mordaz proceder,
porque es él, al parecer,
el líder de los hueveros.


Molesto el insultador,
por haber sido ultrajado,
a todos ha disparado
vaciando su cargador.
Con la falta de pudor
que al ‘hombre’ caracteriza,
como te coja ojeriza
exprime su diccionario
en arrebato primario
y condición enfermiza.


Tiran de las lenguas unos,
 el otro es un deslenguado,
y en el éter se han cruzado
dos mil dardos bien bajunos.
Con improperios porcunos,
insultador ¿ofendido?,
con un potente graznido,
lanza al aire su bazofia,
pues su lengua sin distrofia
es de léxico florido.


Un montón de impresentables
se acomoda en cierta tele,
donde su aliento mal huele
por flemas vituperables.
Comentarios execrables
van infestando el ambiente
y no sé cómo esta gente
se desenvuelve en la mierda,
debe ser que es una cerda*
su más cercano pariente.
*con mis respetos a la cochina.


Si te sientes aludido
sin yo a nadie haber nombrado,
un gran patinazo has dado,
pues tú solo te has cogido.
Mereces un estampido,
porque te pudo el encono
y a pesar de hacer el mono*
con tu impulso y arrogancia,
para ti, con elegancia:
No te aflijas, te perdono.
*Si es mona, tampoco pasa nada.

Y ya puestos ¿otra vez? gracias, gracias, gracias".


Pero luego lo pensé mejor y me dije: Lo dejo para otro día o quizás me olvide de ella. Lo siento, otra vez será. Lo mismo me decido en unos días.

jueves, 12 de marzo de 2020

Marzo de 1920

Vamos hoy con algo mas distendido, pues ayer, tras la pateada de rigor –con sombrero, por supuesto, porque la calor causa estragos en las greñas– me sumergí otro rato en las hemerotecas digitales de las universidades canarias. Y durante el mes de marzo de 1920, un siglo atrás, la búsqueda del vocablo ‘Realejo’ me descubrió estas reseñas:

Un suicidio. El gobernador civil recibió ayer un telegrama del alcalde del Realejo alto, dándole cuenta de que en la madrugada del día primero, se arrojó a un estanque, situado en una finca de don Esteban González, donde dicen "Zamora", el vecino del expresado pueblo, Emilio Cabrera Trujillo, de 53 años de edad, de oficio labrador, pereciendo ahogado. Este individuo venía padeciendo enagenación mental.

Publicado en La Prensa, 3 de marzo de 1920, página 1. Y también en El Progreso (página 2) y La Gaceta de Tenerife (página 2) del día citado anteriormente.

En Realejo bajo, cadáver desenterrado. Las torrenciales lluvias que han caído en esta comarca han causado muchos destrozos, yéndose al suelo parte de varias casas. A consecuencia del derrumbamiento de una pared del cementerio, desenterró el cadáver de una mujer fallecida hacía dieciseis días por efecto de la grippe, el cual permaneció asi largo tiempo.

El Progreso, 4 de marzo, de 1920, página 2. Información que ya dimos a conocer días atrás, cuando aludíamos a las torrenciales lluvias habidas en febrero de 1920.

Nombramiento. Por la Dirección General de Instrucción Pública ha sido nombrada maestra sustituta de la Escuela Nacional del Realejo-alto, la apreciable señorita Áurea Méndez Hernández.

El Progreso, 8 de marzo de 1920, página 2.

Comunidad de Aguas La Fuente. Convocatoria. Por la presente se citan a los señores partícipes de esta Comunidad que se sirvan concurrir al “Círculo Viera y Clavijo” de este pueblo el día (28) veinte y ocho de los corrientes a las catorce horas, con objeto de celebrar la Junta General de que se trata el artículo noveno de los Estatutos por que se rige esta Comunidad en la que se tratarán los particulares siguientes:

Primero. Examen, aprobación o censura de las cuentas de ingresos y gastos del año último.
Segundo. Determinar las obras y trabajos que deban realizarse en beneficio del acervo común.
Tercero. Prorratear entre los condueños los gastos que sean necesarios hacer para la conservación y mejora de los acueductos.
Cuarto. Elección de la Junta Directiva para 1920, y  
Quinto. Resolver cualquier otro asunto que haya sido tratado en Junta general y no se haya resuelto.

Realejo alto, diez y ocho de Marzo de mil novecientos veinte. El Presidente, José M. Aguilar.

La Prensa, 23 de marzo de 1920, página 2, También en La Prensa, días 24 y 27 de marzo, página 2.

Breves. Por la Sección administrativa de Primera Enseñanza de esta capital ha sido nombrada Maestra interina de Icod el Alto en el Realejo-bajo, doña Rafaela García Aranda*.

La Prensa, 24 de marzo de 1920, página 1.

Junta de Sanidad. Nuevo cementerio. Por último, se acordó proponer al gobernador civil, la aprobación del expediente sobre construcción de un nuevo cementerio en el Realejo bajo, por considerar que reúne las condiciones que exije la Real Orden de 16 de Julio de 1888.

La Prensa, 28 de marzo de 1920, página 1. También en Gaceta de Tenerife del mismo día, página 1.

Comunidad Salto de los Beltranes. Convocatoria. Se convoca a los señores partícipes de esta Comunidad para celebrar Junta General extraordinaria el día 4 del próximo Abril, en el ex-convento de San Agustín de este pueblo y hora de las doce de su día con objeto de acordar lo que proceda con los partícipes que se hallan en descubierto con esta Empresa. Se ruega la puntual asistencia a este acto, y asi mismo que firmen a continuación en prueba de quedar enterados. Realejo bajo, 28 de marzo de 1920. El Presidente, Martín Toste.

La Prensa, 30 de marzo de 1920, página 3.

*Al curso siguiente es nombrada maestra en propiedad en El Molledo (La Vega, Icod de los Vinos), desempeñando, según las crónicas, una excelente labor esta maestra de piano, dibujo, pintura y francés.

Y aclarando una vez más. Ya sé que localizaste unas faltas de ortografía. Recuerda lo de las transcripciones literales. Que deberían aparecer entrecomilladas. O en cursiva. Pero en el blog me quedaría feo. Y como no se trata de una tesis doctoral, o semejante, así escapa. Gracias. Me quito el sombrero.

miércoles, 11 de marzo de 2020

Transparencia

El Comisionado de Transparencia y Acceso a la Información Pública de Canarias es un órgano creado a raíz de la aprobación de la Ley de Transparencia (Título IV) y su función es la de control del cumplimiento de la obligación de publicar la información que se relaciona en el título II de la ley por los organismos y entidades sujetos a la misma, así como la resolución de las reclamaciones que interpongan los ciudadanos contra los actos expresos o presuntos resolutorios de las solicitudes de acceso a la información.

Entre los organismos ‘fiscalizados’ se hallan, obviamente, los ayuntamientos. Y como en el último informe presentado ante el Parlamento de Canarias se daba cuenta de la extraordinaria calificación obtenida por el de mi pueblo (existen las modalidades de Premio de Excelencia y Sello de Calidad), me fui al sitio oficial del Consistorio de la Villa de Viera y compruebo que están sujetos al examen pertinente el propio ayuntamiento, la gerencia de urbanismo, las empresas públicas (Realserv, Aquare, Radio Realejos y, me imagino que a estas alturas ya debe estar disuelta Vivire, pues entró en ese proceso el 22 de noviembre de 2016) y Funcanorte.

Ciñámonos, pues, al apartado de Ayuntamiento de Los Realejos, donde se contienen los siguientes ítems: institucional, organizativa, personal de libre nombramiento, empleo en el sector público, retribuciones, normativa, servicios y procedimientos, económico-financiera, patrimonio, planificación y programación, obras públicas, contratos, convenios y encomiendas de gestión, concesión de servicios públicos, ayudas y subvenciones, ordenación del territorio, estadística, y derecho de acceso.

La curiosidad me condujo a este último apartado (derecho de acceso) y en sus estadísticas (actualizadas hasta abril de 2019) constato que ha habido solamente tres solicitudes; escaso bagaje para tanta pompa. En resumen, que curiosos como yo debe haber pocos en el pueblo porque todo, aparentemente, nos parece bien. Y me imagino que más contentos estarán aún los miembros del equipo de gobierno.

Pero hay algo que debe no medirse entre tanta parafernalia. Ceremonial que no contempla hechos muy cotidianos y que constituyen, a mi modo de entender, el verdadero termómetro para valorar la gestión de un gobierno municipal.

Hace una semana me dirigí, a través del denominado buzón municipal, al concejal de deportes (también lo hice por medio de mensaje en una conocida red social) y le realizaba las siguientes preguntas:

¿Se prevé ya cuál puede ser el plazo de cierre de la piscina?

¿Hay que seguir pagando la cuota mientras tanto?

Como ni por uno ni otro canal he recibido respuesta alguna, me cuestiono que la transparencia de la que se presume no debe ser tanta. A no ser que me tengan vetado, algo bastante probable porque no deben gustar mis artículos por no satisfacer excesos de egos. Y ahora cuando lean el presente, a seguir esperando. Por ello, si alguno de mis lectores, o seguidores de Facebook, es también usuario de la maltrecha piscina municipal y dispone de la información requerida, ruégole encarecidamente, si a bien lo tiene y no le supone un incremento en las enemistades sobrevenidas, me traslade esos datos que conozca. Lo único que sé es que como el Club de Natación Reales ha dejado de participar en competiciones y ha debido mandar al paro a varios de sus monitores, deduzco que el cierre va para largo.

No, haz el favor de no buscarme la lengua. Del estadio Iván Ramallo no tocaba hoy. Además, los atletas lo tienen más chungo que los que nadamos un fisco, porque en nuestro caso la piscina nueva es cuestión de meses.

Tú ven con todo bien organizado y yo pongo el logo (Los Realejos con el deporte), una metopa y varios centenares de fotos con el alcalde al frente.

Cuando el propio Daniel Cerdán reconoce que falta aún cultura de transparencia, y él solo valora los fríos datos de una web institucional, me atrevo a pensar que la obligación legal no es suficiente. Y a mi caso particular me remito. Cuántos más no existirán.

martes, 10 de marzo de 2020

La justicia

Ayer, mientras caminaba un rato –con sombrero, por supuesto– iba pensando en la justicia. Que es lenta, pero inexorable. Puede que demasiado contaminada en sus instancias superiores. Pero con los legisladores que tenemos, lo mismo es la que nos merecemos. Y como después del pateo me senté un rato a reflexionar –y ya me quité el sombrero y me cambié de gafas–, se le ocurrió a la única neurona en condiciones (que aún tengo por los altos) que debía consultar acerca de lo que otros cerebros bien amueblados habían escrito sobre el particular.

Como estoy leyendo la Historia de España contada para escépticos, de Juan Eslava Galán, y ando aún confuso tras muchos capítulos dedicados a los Borbones, este fue, grosso modo, el resultado obtenido:

Donde hay poca justicia es un peligro tener razón (Francisco de Quevedo).

La justicia, aunque anda cojeando, rara vez deja de alcanzar al criminal en su carrera (Horacio).

Si la justicia existe, tiene que ser para todos; nadie puede quedar excluido, de lo contrario ya no sería justicia (Paul Auster).

Los pueblos a quienes no se hace justicia, se la toman por sí mismos más tarde o más temprano (Voltaire).

Leyes hay, lo que falta es justicia (Ernesto Mallo).

Estoy a favor de la verdad, la diga quien la diga. Estoy a favor de la justicia, a favor o en contra de quien sea (Malcolm X).

Justicia sin misericordia es crueldad (Santo Tomás de Aquino).

Cuando hayas de sentenciar, procura olvidar a los litigantes y acordarte solo de la causa (Epicteto de Frigia).

Cuando un hombre pide justicia es que quiere que le den la razón (Santiago Rusiñol).

El que no quiera vivir sino entre justos, viva en el desierto (Séneca).

Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa (Montesquieu).

Se piensa que lo justo es lo igual, y así es; pero no para todos, sino para los iguales. Se piensa, por el contrario, que lo justo es lo desigual, y así es; pero no para todos, sino para los desiguales (Aristóteles).

La justicia sobre la fuerza es la impotencia; la fuerza sin justicia es tiranía (Blaise Pascal).

Más que la civilización, la justicia es la necesidad del pueblo (Pietro Colletta).

La probabilidad de perder en la lucha no debe disuadirnos de apoyar una causa que creemos que es justa (Abraham Lincoln).

Ningún vencido tiene justicia si lo ha de juzgar su vencedor (Francisco de Quevedo).

Ganamos justicia más rápidamente si hacemos justicia a la parte contraria (Mahatma Gandhi).

Hay como una amarga complacencia en sufrir una injusticia, que parece legitimar el odio (Concepción Arenal).

La justicia es igual a las serpientes; solo muerden a los que están descalzos (Óscar Romero).

Si no hay justicia para el pueblo, que no haya paz para el Gobierno (Emiliano Zapata).

Nada se parece tanto a la injusticia como la justicia tardía (Séneca).

Y muchas más que por Internet navegan. Como siempre, épocas, contextos, situaciones personales y/o colectivas… son condicionantes. Pero esto es, ha sido, un simple post, otra entrada más en Desde La Corona surgido desde la controversia en torno a quien dijo que se había equivocado y que no volvería a ocurrir, amén de que la justicia es igual para todos… ustedes, lelos que me están escuchando. Y concluyó con un expresivo Feliz Navidad.

Con las últimas derivas, y no por cuestiones de cadera, estoy convencido de que su pensamiento, expresado en la frase que sigue a los puntos suspensivos del párrafo anterior, sigue en pie, bien vigente. Y ande (él) caliente…

lunes, 9 de marzo de 2020

Sentido común

Comienzan a elevarse voces por el tratamiento informativo que los medios de comunicación prestan ante situaciones complicadas. Como puede ser la actual del coronavirus. Es tal el empacho provocado por los excesos, que flaco favor se presta al ciudadano. Y son tantos los canales por los que nos llega la avalancha, que me atrevo a poner en tela de juicio muchos principios.

El problema, pienso, viene, en muchas ocasiones, de la mano de aquellos supuestos comunicadores que pretenden erigirse en protagonistas. El hecho de “retransmitirse por Facebook” muchos programas radiofónicos, ha provocado que no solo se pierda la esencia de este medio, sino que se margina el contenido informativo en favor de la presencia destacada de quienes son meros conductores. Se peca gravemente cuando alguien que se dice periodista olvida, por ejemplo, que en una entrevista su papel debe limitarse, y no es poco, a procurar que se luzca el personaje invitado. A quien tenemos el compromiso ético de “sacarle todo el jugo”. Y se reitera tanto el afán de ostentación de quien interroga, que conviniera con más frecuencia negarse a responder el entrevistado o espetarle, en todo caso, al que dirige el cuestionario aquello de “si ya usted lo ha dicho todo, ¿para qué me pregunta?; ¿para qué vine yo aquí si el loro, o cotorra, que tengo delante no para de opinar, y debiera ser yo el que asuma ese papel?”.

Pero volvamos al trance actual. La FAPE (Federación de Asociaciones de Periodistas de España) recuerda a los periodistas que “nuestro Código Deontológico nos reclama que, sin perjuicio del derecho de los ciudadanos a la información, se respete el derecho de las personas a su propia intimidad e imagen, sobre todo en el tratamiento informativo de los asuntos en que medien elementos de dolor o aflicción en las personas afectadas”. Cuántos tristes ejemplos hallamos por estas cercanías de aquellos que han catapultado un hipotético derecho al insulto. Donde el respeto brilla por su ausencia y donde se da rienda suelta a los más bajos instintos mediante una ingente diarrea verbal.

Sigue poniendo de relieve el comunicado de la FAPE que “la función social que protagoniza el periodismo en provecho de la comunidad tiene su máxima expresión en las crisis y conflictos.  Reconocida nuestra influencia en la formación de la opinión pública, debemos ser conscientes de que los titulares y las noticias alarmistas, sensacionalistas o amarillistas siembran la desconfianza y pueden crear un estado de alarma que no se corresponda con la realidad”. ¿Te pongo ejemplos? No creo que sea necesario.

En el periódico El País me tropecé con este párrafo: “En tiempos de ruido, cuando tanta propaganda o bulos se hacen pasar por información, cuando cualquier ciudadano está sometido a un bombardeo de estímulos, el lector exigente sabe dónde encontrar el periodismo que le aporta valor. El que le ayuda a entender el mundo, a conocer lo que se le esconde, a tener los elementos que necesita para formar su propia opinión, tomar sus decisiones y participar en el debate público”. Y que, con demasiada frecuencia, se tiende a pensar que el consumidor lo traga todo. Porque minimizamos su preparación y lo rebajamos a la categoría de potencial analfabeto. Sin conceder siquiera el beneficio de la duda. Ocurre lo que en el campo de la política, cuando los dirigentes no son capaces de pensar que estamos tan capacitados en ignorancia como ellos.

No me resisto, para terminar, a reproducir dos comentarios que vieron la luz en mi muro de Facebook cuando días atrás aludía a la utilización de esta red social por parte de, prácticamente, todas las emisoras de radio:

El primero: “La magia de la radio se pierde cuando deja de ser radio. La radio se creó para escuchar; escuchar historias que no podemos ver, pero sí imaginarlas; y sobre todo la voz, la voz radiofónica, la voz que reconoces sin haber visto nunca la cara de su protagonista, que incluso te imaginas cómo será ese locutor o locutora que acompaña cada día a tanta gente. No soy partidario de quitarle a la Radio su magia”.

El segundo: “Se está perdiendo el ‘encanto’ no por las redes sociales, no por las nuevas tecnologías, ni por el desapego de las nuevas generaciones a este medio. El declive de este medio está producido por el propio medio en sí, radio basura, seudoperiodistas titulados que solo tienen de profesionalidad ese título universitario (el que lo tiene); radio tan ‘independiente’ que lo que pasa en la calle no entra en sus estudios tan correctamente insonorizados y aislados. Los grandes medios de comunicación, en general, están perdiendo su encanto y magia porque ni comunican, ni informan, ni reflejan nada que realmente importe al ciudadano en su día a día. Realmente solo hay un par de personas que deciden, dirigiendo estos medios de una manera dictatorial, qué será noticia y qué no, lo que le tiene que preocupar al carnicero o al parado para que ‘sus intereses’ prosperen”.

Menos mal que aún quedamos unos cuantos utópicos que intentamos ir más allá del “felicidades por el pograma” y de quienes pagan sueldos, siempre los (las) mismos (mismas), a golpe de teléfono. Así, hasta este rebenque de la platanera podría adherirse la etiqueta de periodista. Habrá que proponer a las farmacias la venta de grandes dosis de sentido común. Porque, como concluía otro amigo: “Lo que se ha perdido es el periodismo. De vergüenza y sentimiento”. A las redes sociales les echamos de comer aparte.

Nota del dueño: Los entrecomillados –opiniones respetables todas– pueden, o no, ser compartidos. Y no tengo especial obligación en fijar mi posición respecto a ellos. Que ya constituye otra opinión.

viernes, 6 de marzo de 2020

Rambla de Castro (y 2)

En Rambla de Castro, lo que vemos desde el Mirador de San Pedro, se halla invertido mucho capital. Desde la época en que José Vicente llevaba las riendas municipales. Campañas de siembras de palmeras y dragos, fundamentalmente, plantas que no medraron por falta de atendimiento. Luego se realizó el sendero, que se bautizó como el del agua. ¿Y cómo está? Pregunta a los que van a pescar a Los Pejerreyes, que ellos saben bastante de derrumbes. O podemos charlar de los accesos a las playas. Todas, desde un costado al otro. Nada digamos de los atrevidos que osan hacerlo en lo que otrora fue el Charco de las lisas. Y no me olvido de lo que los jóvenes de algunas décadas atrás conocimos como la Cueva del mármol. En fin, si yo te contara, pues mi primer trabajo remunerado fue la de bajar aceite para los motores de Gordejuela en los primeros años de los sesenta. Y de cómo venía a comer a La Gorvorana (luego volvía por la tarde) por un sendero que existía en una cota inferior al actual, que sirve, y hay que reconocerlo abiertamente, de cagadero de perros, por lo que debemos transitarlo no a salto de mata, sino a salto de lo otro.

Menos mal que coincides en que hay que mejorarlo. Como tampoco te parece mala la idea de reconvertir las ruinas de la elevación (publicados tengo varios artículos de sus orígenes) en un centro de interpretación del agua. Aunque vista tu preocupación por el patrimonio histórico –verbigracia, La Gorvorana, casa natal de Viera, la de la familia de Agustín Espinosa…–, no sé, tengo mis dudas. Pero que se disiparán hablando, seguro.

En la Casona de Castro se han llevado a cabo obras de restauración. Pero salvo esporádicas actividades –la última, la presentación de un libro, Mujeres canarias, donde hemos descubierto a la científica María de Betancourt y Molina, apenas conocida por unas referencias de su hermano Agustín; que no quede todo en la foto y la placa– dentro del marco del Aula de la Naturaleza, escaso bagaje para rememorar un poso histórico de enorme calado.

En fin, Manolo, siento decirte que eres otro alcalde más de los muchos de secano que hemos tenido en el pueblo. De los que han olvidado que la cultura ha llegado a estos peñascos por la mar. Y mucho hay que contar, y conservar, de “tajeas abajo”. Fíjate tú que hasta un grupo entusiasta de maestros y alumnos del colegio Mencey Bentor (La Cruz Santa) elaboraron, allá por los ochenta, un magnífico cuadernillo de trabajo de Ciencias Naturales del entorno de Los Roques.

Te opones al machaqueo que se sugiere para recuperar las preciosas calas de estos parajes. Como no conociste cómo se ponía en los veranos la playa de Los Roques –de arena hasta el rozo, decíamos– y de cómo la construcción de los complejos del Maritim y Acapulco entulló el encantador lugar de convivencia veraniega de las gentes de El Toscal y La Longuera, convoca una reunión en el barrio y pon sobre el tapete la posibilidad de machacar las montañas de callao que han posibilitado que hasta el Charco de las mujeres sea solo hoy un vago recuerdo de los que ya superamos unos cuantos años a nuestras espaldas.

¿Cómo me atrevo a demandarte tal sugerencia si todavía Carmelo, y el Club que representa, siguen esperando una conversa que vaya más allá de unas declaraciones periodísticas, probablemente surgidas desde un gabinete de prensa?

Dialoguemos, que luego tu mayoría absoluta te posibilitará hacer lo que creas conveniente. Pero ábrete a escuchar. Ten, sobre todo, una deferencia hacia un grupo de gentes que con carácter altruista quiere sumar esfuerzos en un campo que bien conocen. Que podrían quedarse en casa, o viajando, para disfrutar de su bien merecida jubilación y que, no obstante, desean seguir activos porque ven las orejas al lobo y temen que la principal fuente de ingresos pueda resquebrajarse.

Con tu actitud de cerrazón, Manolo, viene a ponerse bien patente que Los Realejos necesita con urgencia un alcalde full y no un parlamentario que pasea de vez en cuando en ambientes festivos y en sesiones fotográficas y que no deja tomar decisiones, porque a la vista está el escaso recorrido de las delegaciones que has conferido a tus subordinados. Se ha quedado corta la sentencia de Alfonso Guerra: el que se mueva…

Gracias, Carmelo, por darme a conocer esas inquietudes. Salvo lo del funicular y el campo de golf, entiendo que todas las peticiones contenidas en el dosier son perfectamente factibles. Hará falta dinero. Mucho. ¿Y para qué no? De producirse la reunión –no perdamos la esperanza– me juego 50 céntimos a que surge la tramitación del Plan General de Ordenación Urbana. Puedes, con total tranquilidad, reprocharle a Domínguez que si con varios concejales delegados y tras unos cuantos mandatos (que incluya el del pacto con Oswaldo), entiende que la culpa, como siempre, es de otros, si no es otra prueba de la mucha ineficacia cuando de gestionar asuntos de enjundia se trata. Lo malo es que cuando se arregosta uno a vender humo, si se le atraviesa una nube, se pierde el norte con harta facilidad. Y creo que eso es lo que ha pasado: hemos perdido el Norte. Y así nos va. Mientras, los del Sur, todos a una.

jueves, 5 de marzo de 2020

Rambla de Castro (1)

Te comenté ayer que había hablado un rato con Carmelo Pérez Abreu. Que es uno de los miembros de Calínico, hoteleros x Tenerife, un Grupo de Estudio de Tendencias y Estrategias en Materia Turística, fundado en 2008 y formado por profesionales con dilatada experiencia en la dirección de importantes hoteles de la isla, amén de otros lugares del mundo. Y en Puerto de la Cruz, ciudad pionera por excelencia en el sector turístico, funciona el denominado Club 13, grupo nada supersticioso (se reúne también ese día de cada mes) y que, preocupado por la aparente desidia de las administraciones públicas, eleva propuestas de mejora en aquellos lugares que son susceptibles de embellecimiento por sus especiales condiciones paisajísticas, históricas o de cualquier índole.

El periódico El Día publicó el pasado mes de enero, día 6, un reportaje de Raúl Sánchez Quiles bajo el siguiente titular: Calínico Hoteleros y Club 13 plantean un funicular en la Rambla de Castro. Se trata de la clásica táctica periodística (empresarial) de realzar, quizás, el aspecto más anecdótico del dosier que el colectivo citado había presentado en el ayuntamiento mucho tiempo antes, pero que no había merecido respuesta alguna de la alcaldía. Sí estuvo presto, no obstante, el señor Domínguez en conceder al periodista la réplica oportuna. Incluso con la foto de rigor en San Pedro con dos de sus concejalas. Lo de problemas de agenda y otras excusas parecidas se obviaron rápidamente.

Un servidor ha visto, y estudiado, el contenido completo de la proposición del Club 13. Y debo manifestar, en primer lugar, que lo del posible transporte –funicular como el del Hotel Abama, en Guía de Isora– es el elemento llamativo de todo el conjunto de posibles actuaciones, pero, entiendo, que no condiciona ninguna de ellas y mucho menos debe ser motivo o excusa para que no hayan sido recibidos en el ayuntamiento y, como mínimo, dialogar. Como lo hizo recientemente el alcalde de Santiago del Teide, por ejemplo.

Parece que el viejo dicho de que hablando se entiende la gente no es del agrado del grupo gobernante en el Consistorio de la Villa de Viera. Nada me extraña cuando desde instancias superiores, salvando todas las distancias que fueren menester, practicaron idéntico planteamiento con el problema catalán y así se llegó a la enquistada situación actual.

Si el autor de estos párrafos se hubiese encontrado en el pellejo de autoridad local, esa reunión se habría producido. Porque de la confluencia de opiniones y pareceres, algo en claro se hubiese obtenido. Y da la impresión de que en Los Realejos no quiere practicarse aquello tan simple de que los demás también pueden echar una mano en algo. Cuando se ha gobernando rechazando casi sistemáticamente cualquier idea que viniese de lugar diferente a lo surgido en, y en torno, a la sede del Partido Popular, nada extraña esta cabezonería. Las cerrazones suelen ser malas consejeras porque conducen a visiones estrechas y en la sociedad actual se necesita amplitud de miras.

Rambla de Castro –que no el paraje que como tal conocemos, sino que se amplía por todo el sector costero hasta la playa de Los Roques– es legalmente Paisaje Protegido. Si mal no recuerdo desde los años ochenta del pasado siglo. Un entorno de enorme valor no solo paisajístico, sino con una gran carga histórica a sus espaldas. Baste un repaso a las ilustres crónicas de insignes visitantes.

Escribía días pasados el amigo Salvador García que se imponía una reorientación en la promoción turística. Y aludía a la reunión celebrada este pasado martes del Consejo Canario de Turismo. Porque demasiados factores negativos confluyen como para prestar caso omiso a los inquietantes avisos. A la quiebra de Thomas Cook y la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea, habremos de añadir la suspensión de la ITB, la feria de turismo berlinesa que se erige en uno de los encuentros promocionales de mayor relevancia en el mundo.

Por ello, entiendo, todo lo que se haga será poco. Y de estos puntuales resfriados se puede originar una gripe de imprevisibles consecuencias. Y por si fuésemos pocos, parió la abuela el coronavirus. En torno al cual se ha desatado una (des)información tan enorme como infortunada.

Y en este contexto se requieren mimbres. Aunar esfuerzos, estrujarse los sesos y adoptar medidas que conduzcan, sí o sí, al refuerzo de lo que en la actualidad es el motor económico de estas peñas atlánticas. Procuremos que ese motor no se gripe, porque ni siquiera la vacuna nos surtirá efecto.

Por ello, estimado alcalde, siéntate y dialoga. Tú que dices amar tanto a Puerto de la Cruz –me recuerdas a Isaac Valencia, al que no les costaba mucho meterse en fregados ajenos para chinchar a Marcos Brito– no veas solo el dichoso funicular –yo también le dije a Carmelo que  de todo el conjunto de medidas era la que menos me convencía, aunque él me remitió al aludido del Abama– y piensa que en tus propias declaraciones (las emitidas  a raíz de la información en El Día) reconoces que todas las otras ofertas de mejoras, que luego detallaremos, son dignas de tener en cuenta.

(finalizaremos mañana)

miércoles, 4 de marzo de 2020

30 nuevas viviendas

De algún lugar de Tenerife deberá ser el presidente del Cabildo. Y no por el hecho de que Pedro Martín sea de Guía de Isora, mermará un ápice que el Norte de esta isla no vea cumplidas sus necesidades. Porque, por idéntica razón, el Gobierno de Canarias haría caso omiso a las demandas herreñas, ya que Ángel Víctor arrimaría el ascua a su sardina y se llevaría para Arucas el grueso de las partidas económicas destinadas, por ejemplo,  a infraestructuras viarias. O que un concejal de Icod el Alto pusiera el grito en el cielo ante la propuesta del alcalde para destinar una cantidad a la reparación de la Plaza de La Ladera, en El Toscal.

Pensar de tal guisa es propio de ‘comunicadores’ (que no periodistas, quienes solo lo podrán ser los Licenciados en Ciencias de la Información, al decir de un encumbrado, y para el que eso de los Grados le es desconocido, así como otras titulaciones universitarias) de poca monta, pues no creo que ese pobre debate se plantee en otros foros que no sean chiringuitos audiovisuales. O charlas de tasca de chochos y moscas.

Como Pedro Martín visitó este lunes el municipio (zona de Icod el Alto) –lo que habrá fastidiado los planteamientos del bocachancla (palabra inventada, pero tú la entiendes) mayor del reino voxiano (ídem de ídem)– debo manifestar mi agradable sorpresa en este breve de la nota informativa: “El ayuntamiento de Los Realejos agradeció el interés mostrado y la coordinación manifiesta entre ambas instituciones”. Que cunda. Espero que no sea solo por la presencia del portavoz socialista, Miguel Agustín.

Como ayer no pude ir a caminar ─con mi sombrero, claro, no voy a estar con estas greñas al aire─ porque me tocó cumplir como asistente de antenista ─el viento del día 23 próximo pasado hizo de las suyas─ aproveché para culturizarme un fisco. Y aparte de leer lo que luego te comentaré, tuve por la tarde la visita del buen amigo –desde los tiempos remotos de la escuela de La Longuera, con don Andrés Carballo Real– Carmelo Pérez Abreu, quien lo ha sido todo en el sector del turismo en las islas, y con el que compartimos de vez en cuando pareceres del pueblo y de lo que se tercie, todo ello bajo el denominador común del mimo hacia un sector de suma trascendencia en la economía canaria. Puede que otro día comentemos algo al respecto. Por hoy, reproduzco de nuevo la fotografía publicada hace unas semanas, en la que estamos señalizados “ambos dos”.

Sin más dilación, vamos al asunto que nos concierne en esta entrada. Y que es una muy buena noticia. La inminente construcción de 30 nuevas viviendas de promoción social en la zona realejera de Los Príncipes. Cuenta esta promoción con un montante económico importante, aprobado en el marco del Plan Estatal de Vivienda 2018-2021.

En la nota de prensa del Consistorio se reseña: “La inversión inicial acordada para el desarrollo del proyecto de obra asciende a un total de 2.776.600,00 euros, de los cuales 471.280 euros aporta el ayuntamiento realejero, 555.320 euros Cabildo de Tenerife, 686.160 Gobierno de Canarias y 1.063.840 euros Ministerio de Fomento. Dicha actuación se ejecutará en las parcelas 1 y 2 de la prolongación de la calle Alfonso García Ramos sobre una superficie de 1.071 metros cuadrados”.

Me alegra que el grupo de gobierno municipal vaya entrando en razones y explique bien a la ciudadanía cuándo las obras ejecutadas cuentan con financiación externa a los presupuestos locales. Algo que no se hizo, o muy de tapadillo, durante la ejecución de las de la Avenida de Canarias y el acceso a Longuera-Toscal (pondría Toscal-Longuera si viniera desde El Burgado) por El Castillo.

Como mero observador de la realidad cotidiana y cuentadante del acontecer ciudadano, me gustaría, no obstante, y para que la felicidad sea completa, que desde el gabinete de prensa se tuviesen en cuenta los esfuerzos económicos de las diferentes administraciones, para que la relación vaya siempre en consonancia con los euros aportados. Porque sería más lógico que el orden se estableciese de la siguiente manera: Ministerio de Fomento, Gobierno de Canarias, Cabildo de Tenerife y Ayuntamiento de Los Realejos.

Ya saltará el quisquilloso acusándome de buscarle tres pies al gato. Pero no parece muy lógico que el ayuntamiento adquiera el mayor protagonismo –foto incluida– a tenor de las cantidades que se dejan consignadas. De todas maneras, algo es algo y bienvenido sea el cambio de postura. Que persista. Que no sea flor de un día. Y que no haya retrasos, que ya se ha esperado demasiado tiempo. A lo mejor si hubiésemos tenido un alcalde a tiempo completo…

Hasta mañana.

martes, 3 de marzo de 2020

700

Alcanzamos 700 entradas en Desde La Corona. Junto a las 2000 de Pepillo y Juanillo constituyen unas cuantas. Si añadimos las colaboraciones periodísticas en aquellos tiempos que Internet no había nacido, al menos en mi casa, y en mi caso, la maleta de los haberes se va llenando. ¿Pretensiones? Ninguna. Si acaso la satisfacción de estar entretenido. Y el ejercicio para que la única neurona decente siga funcionando. ¿Hándicap? Los enfados, a veces mal disimulados, de los que, mentados o no, creen sentirse aludidos en los comentarios. Y de ser políticos los supuestamente referidos, el aplauso unánime de los adversarios. Como la vida misma, sin ir más lejos.

Ayer, ya lo leíste (El punto y coma), me levanté en plan maestro. Hoy, husmeador en periódicos especializados en el campo de la instrucción pública. Como El Auxiliar, revista dedicada al fomento de la primera enseñanza, publicación creada y dirigida por Juan de la Puerta Canseco, de la que copio las reseñas que a continuación transcribo. Son del ejemplar aparecido el 3 de marzo de 1890 (año 4º, 3ª época, número 123, páginas 5 y 6). 130 años después, justamente, al menos hemos superado aquel viejo dicho de pasas más hambre que un maestro de escuela. Cobramos, que no es poco.

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Sección Oficial. Ministerio de Fomento. Real Orden:

Las numerosas quejas, que en este Ministerio se reciben de Maestros que no cobran sus haberes, son clara prueba de que no se cumplen las reglas dictadas en el Real decreto de 16 de Julio último, para asegurar el pago de las atenciones de primera enseñanza, y que ha llegado el caso de aplicar sin contemplación de ningún género las medidas coercitivas que expresa el artículo 3º de la Real orden de 20 de Noviembre último.

En vista de lo expuesto, S. M. el REY (Q. D. G.), y en su nombre la REINA Regente del Reino, se ha servido disponer que al finalizar cada trimestre dé V. S. cuenta de los pueblos de esa provincia que tengan en descubierto las atenciones de primera enseñanza, y al mismo tiempo de los procedimientos de apremio que contra ellos haya empleado; en la inteligencia de que el Gobierno exigirá á V. S. la más estrecha y personal responsabilidad por la falta de cumplimiento de estas disposiciones.

Lo que de Real orden lo digo á V. S. para su conocimiento y exacto cumplimiento. Dios guarde á V. S. muchos años. Madrid 13 de Febrero de 1890. ─Veragua*.

Sr. Gobernador de la provincia de…
(Gaceta 15 Febrero 1890)

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Gobierno de la Provincia de Canarias. Instrucción Pública.

La irregularidad y deficiencia con que aún continúa verificándose el pago de las consignaciones para la primera enseñanza, á pesar de las órdenes terminantes que he dirigido á los Ayuntamientos para que en los períodos determinados por la Ley apronten los respectivos contingentes, me obligan a prevenir de nuevo á aquellos que todavía no han cumplido este importante deber, y sobre los cuales no ejercen acción, por falta, de personal, delegados de mi autoridad, que si inmediatamente, en observancia de lo que preceptúa el Real decreto de 19 de Julio último, no ingresan en la Caja especial del ramo las cantidades necesarias para cubrir los dos primeros trimestres del ejercicio económico actual, les haré efectivo el máximun de la multa legal, sin perjuicio de entregarles, por desobediencia á los Tribunales de justicia.

Santa Cruz de Tenerife 27 de Febrero de 1890.  ─El Gobernador, Arturo Antón.

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Sección de Noticias.

Treinta y seis mensualidades; nada menos que treinta y seis mensualidades debía el 31 de Diciembre último á los Maestros el Ayuntamiento de Valverde, y después no se les ha pagado un sólo céntimo por cuenta de tan considerables atrasos. Del año económico de 1888-89 sólo está satisfecho el primer trimestre y el tiempo transcurrido del corriente ejercicio se halla completamente en descubierto.

Si hay quien necesite tomar dinero á préstamo, estamos casi seguros de que los Maestros del Hierro podrán facilitarlo, tal vez sin rédito ni interés alguno, porque deben tener crecidos ahorros.

Pensando esto sin duda el Ayuntamiento, afanoso además por fomentar la ilustración entre sus administrados, ha reducido considerablemente, según se nos asegura, las consignaciones de su presupuesto para la primera enseñanza, sin preocuparse lo más mínimo de lo que la ley dispone acerca del particular. ¡Es mucho Ayuntamiento el Ayuntamiento del Hierro! No paga á los Maestros, pero en cambio les rebaja los haberes, y váyase lo uno por lo otro.

Pero no esto todo; no para aquí la agudeza de ese Ayuntamiento modelo.

Deseoso el Sr. Gobernador civil de regularizar el servicio de que se trata, nombró delegado de su autoridad para intervenir los fondos afectos á las escuelas, á D. Vidal Quintero, que solicitó el cargo, á pesar de ser sobrino del Alcalde y pariente de dos concejales, ó quizás por lo mismo.

Hay quien afirma que en la secretaría de aquel Ayuntamiento se redactó la instancia, que á duras penas pudo suscribir el interesado, pidiendo la delegación; y también hay quien cree que el expediente que forme no será voluminoso ni que las dietas que devengue arruinarán á nadie, aunque los Maestros continúen á perpetuidad en la situación en que hoy se encuentran.

El juego es fino y no dudamos de que tan pronto como se entere el señor Gobernador, tomará en él parte activa, lo que deseamos de todas veras.

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*Cristóbal Colón de la Cerda, Duque de Veragua: Ministro de Fomento en el 5º Gobierno de Práxedes Mateo Sagasta, Partido Liberal (21-enero-1890 a 5-julio-1890), bajo la Regencia de María Cristina de Habsburgo-Lorena.

lunes, 2 de marzo de 2020

El punto y coma

Hace unos doscientos años, cuando uno transitaba aún por aulas y pasillos, y en el transcurso de una clase de lenguaje, cierto alumno argumentó que si el uso de la coma le entrañaba mucha dificultad, era un verdadero rollo comprender cuándo y dónde debía utilizar el punto y coma. No le resté un miligramo de razón, pero lo tranquilicé con el simple planteamiento de que podía escribir un libro sin tener que recurrir a ese signo de puntuación. Para el que te propongo consultes en Internet –información al respecto, muchísima– y te podrás llevar la desagradable sorpresa de que acabes peor que antes de iniciar el proceso.

Hay aspectos en la vida diaria que se mejoran con la práctica. Me da que casi todos. Y la escritura requiere grandes dosis de paciencia, amén de una base lectora importante. Pero, reitero, para el adiestramiento, sin duda, el entrenamiento. Lo malo es que somos obcecados y creemos estar en posesión del conocimiento supremo. Nos ponemos orejeras y prestamos caso omiso a consejos y ayudas.

En la profesión del intrusismo por excelencia –el periodismo– observo demasiado atrevimiento. Mucho más en el sector audiovisual que en el impreso. Y cuando uno no es consciente de sus limitaciones, surgen ínfulas de grandeza y ni siquiera somos capaces de reconocer (palíndromo) las meteduras de pata. Bueno, dejémoslo en deslices. Es muy fácil endiosarse y aspirar a permanecer más tiempo del estrictamente necesario, seguro que para satisfacer vanidades, en el pedestal del supuesto éxito.

Uno, sobre todo, observa. Y, a veces, teclea pareceres. Sujetos, claro, a dictados ajenos. Y acumula, a lo largo de los años, experiencias en los medios tradicionales, amén de otras singladuras en vehículos que Internet ha normalizado. Pero entiendo que no bastan centenares, o millares, de apariciones para considerar superados todos los listones hasta el punto de ponerte la etiqueta de profesional avezado en el mundo de la comunicación. Aunque allá cada cual con sus valoraciones.

Tampoco defiendo el que un título universitario venga a poner la guinda del pastel. Porque aun siendo condición necesaria, para sistematizar, a partir de ahora, un sector muy propenso a los advenedizos, puede que no sea suficiente. En mi caso, aunque ya la edad haya cortocircuitado expectativas, soy consciente de que el periodo de reciclaje y puesta a punto supondría ejercicio de muy elevada dificultad.

Pero como hoy me levanté con la vena docente, me apetece un recordatorio. Por el que los seguidores de siempre podrán tacharme de reiterativo. Mas no me resisto. Y acudí a los consejos de la Real Academia de la Lengua –actividad que recomiendo encarecidamente– para disipar dudas. Al tiempo que las pongo a disposición de cualquier interesado. Se sienta o no aludido. Pues hay algunos que se creen tan importantes que se retratan solos. Sí, se imaginan actores principales y conjeturan protagonismos que, ni por asomo, a este juntador de letras le pasó por el magín. Pago, no obstante, las servidumbres de rigor e imparto –gratuitamente, con la pensión voy escapando– el modesto magisterio. A perdonar la poquedad, pero lo bueno si…

Editorial:

m. Artículo no firmado que expresa la opinión de un medio de comunicación sobre un determinado asunto.
f. Casa editora.

Grosso modo:

Loc. lat. que significa ‘aproximadamente o a grandes rasgos’. Es incorrecto anteponer la preposición a.

Motu proprio:

Loc. lat. que significa ‘con movimiento propio’. Se usa en el sentido de ‘voluntariamente o por propia iniciativa’. Debe respetarse la forma latina proprio para el segundo elemento, y no sustituirla por el adjetivo español propio. Es incorrecto su empleo con preposición antepuesta (de, por).

La evaluación será antes de Semana Santa. Aprovechen el tiempo. La calificación vendrá determinada por la práctica diaria, más que por el examen teórico.

Y a los amigos aficionados a las décimas, otra tarea: Yo arranco con la redondilla y para ustedes, si a bien lo tienen, el colofón:

Si te sientes aludido
sin yo a nadie haber nombrado,
un gran patinazo has dado,
pues tú solo te has cogido.
Una pausa, más larga que la de la coma, y hasta mañana.