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miércoles, 24 de junio de 2020

Pasa más hambre que un maestro

Continuamos en el mes de mayo (El Valle de Orotava, 22 de mayo de 1889, año II, número 77, página 2), con un incendio en San Juan de la Rambla y otra reseña de las fiestas villeras:

“En la noche del 17 del corriente, tuvo lugar una sensible desgracia en el pueblo de San Juan de la Rambla: la casa que habitaba D. Benigno Torres ardió completamente, siendo devorada por las llamas otra más pequeña inmediata á la anterior. Fué tal el incremento que tomó el incendio en poco tiempo, que los habitantes del referido edificio que ya estaban durmiendo cuando se declaró el siniestro, no pudieron sacar ni sus ropas más precisas. Ignoramos la causa que produjo dicho incendio, aunque la suponemos casual, toda vez que no hemos oido afirmaciones en sentido contrario”.

“Empiezan ya los preparativos para las fiestas de San Isidro que se verificarán en los dias 9, 10 y 11 del próximo Junio. Habrá exposición de ganado, habiendo sido nombrado presidente de la comisión organizadora D. Estanislao Lugo; premios á los niños de las escuelas, cuyo acto será organizado por los Sres. D. José L. Baute, Don Francisco Alvarez y D. Vicente Martínez de la Peña, y se construye un globo que tiene seis metros más de altura que el elevado el año último en las fiestas de la Exposición de Horticultura. En el próximo número publicaremos el programa de los festejos”.

Pasamos a El Valle de Orotava, 6 de junio de 1889, año II, número 79, página 2, que, en otro suelto, anuncia:

“El globo que se elevará el dia 10 del corriente, con motivo de las fiestas de San Isidro, ha llevado siete mil pliegos de papel y es de mayor volumen que en el que hizo su ascención el capitán Infante”.

Pero, a tenor de lo que se menciona en otro apartado de El Valle de Orotava, 14 de junio de 1889, año II, número 80, página 2, el gozo (del globo) en un pozo:

“La festividad de San Isidro se ha celebrado en esta Villa en los días 8, 9 y 10 del corriente con animación y brillantez. La banda de música de San Juan de la Rambla que tocó el dia 9, lo hizo con gran afinación y gusto, distinguiéndose notablemente su director D. Temistocles Díaz que ejecutó unas variaciones en el bombardino que fueron con justicia aplaudidas.

La banda de «El Liceo» tocó el dia 10 con verdadera precisión, siendo notables el brillante pasodoble de introducción en la tocata de por la noche y el dúo de tiple y tenor de la ópera Atila, cuyas piezas fueron elogiadas por todos los inteligentes, recibiendo plácemes por ello el director de dicha banda, D. Agrícola E. García. En fin, que en cuestión de música no se pudo desear más de las bandas, según sus facultades respectivas.

La exposición de ganados verificada el 10 fué notable; cada dia reviste más importancia este acto que en un plazo no remoto se convertirá en verdadera feria que es lo que hace falta entre nosotros.

El globo magnifico y subió magestuosamente; pero á unos quinientos metros de altura no pudiendo el papel resistir la fuerza de la enorme masa de aire caliente y humo contenida en tal débil envoltura, se abrió por un lado, bajando rápidamente, antes de que las flores que conducía el aeróstato, pudiesen caer, según estaba proyectado.

Los paseos del 9 y 10 por la noche sumamente concurridos y muy bien iluminados. El discurso del Sr. Sirvent notable.

Nota. Hubo que suprimir algunos actos anunciados en el programa, por haberse presentado dificultades imprevistas para ello; entre los suprimidos se hizo notar el repique de campanas del 8 por la noche que no se efectuó hasta el 9 por la mañana".

Concluimos este somero recorrido con unos botones de El Valle de Orotava, 22 de julio de 1889, año II, número 82, página 3, donde vuelve a ser protagonista un pobre maestro de escuela, para hacer bueno el consabido lema que da título al presente artículo:

“Según nos informan de la villa de Icod, el 14 del corriente tuvo lugar un hecho que acusa verdadera imprudencia en el uso de armas de fuego, imprudencia que desgraciadamente se repite frecuentemente, no bastando las desgracias que ocurren, para justo escarmiento.

Hallábanse dos amigos dispuestos á salir al campo de paseo y en la mejor armonía, cuando uno de ellos cogió una escopeta que había en la habitación en que estaban é hizo ademán de apuntar al otro que se hallaba sentado, el cual no tuvo tiempo más que para levantarse y decir: mira que está cargada; pues antes de pronunciar las últimas palabras, salió el tiro, recibiendo éste último la perdigonada en los muslos y vientre. Al salir el disparo y enterarse del daño producido, quedó consternado el autor del hecho, lamentando como el que más la imprudencia por él mismo cometida”.

Y variados son los ejemplos que tengo recogidos de las peripecias en torno a los miseros sueldos, y casi nunca abonados, de los infelices maestros:

“El maestro de la villa de Santiago D. José Hernández, ha tenido que abandonar dicha población por carecer en absoluto de medios para la subsistencia, á causa de los muchos atrasos que se le adeudan. Para poder vivir se ha dedicado á las ocupaciones del campo, á las cuales suponemos se hallen dedicados también los alumnos, por cuya instrucción debe velar, en cumplimiento de su deber el ilustrado municipio de Santiago”.

Por último, me asalta la duda del significado del adjetivo ‘cargadas’ (¿con una jace de leña, verbigracia, o con una buenas cuartas de vino?):

“Sería conveniente que los agentes municipales encargados del orden público, no permitiesen que las personas cargadas transitasen por las aceras, interrumpiendo el paso de los transeúntes. Esta prohibición, que es ley en toda población culta, está además incluida en las ordenanzas del municipio; y creemos que debe llevarse á la práctica sin que por ello se consideren lastimadas las personas á quienes nos referimos”.

martes, 23 de junio de 2020

Fiestas y trapiche

Ahora que la pandemia ha imposibilitado la celebración de multitud de acontecimientos, detengámonos en el ejemplar de  El Valle de Orotava, 6 de mayo de 1889, año II, número 75, páginas 1 y 2:

“El Valle de Orotava. Fiestas en La Orotava. Dos son las festividades que se celebran principalmente en esta población: la de San Isidro Labrador y la de Corpus, denominada de las flores.

Las fiestas que en general se verifican en las más de las localidades, reflejan en mucho el modo de ser de las mismas; así es que los pueblos marinos veneran á San Telmo, á quien invocan en los terribles lances que produce la lucha con el mar y con las tempestades; los pueblos en que los riegos son escasos, festejan al Santo Cristo de las Aguas, á quien imploran cuando la pertinaz sequía agosta los sembrados; y los antiguos reinos de nuestra España que se distinguían por su carácter guerrero, rendían fervoroso culto á Santiago y á San Jaime, en cuyo nombre se lanzaban á la pelea en defensa de la Patria y de la Religión, atacadas por los invasores musulmanes.

Por lo expuesto, no es extraño que la Orotava, pueblo esencialmente agrícola, festeje á San Isidro desde tiempo inmemorial y que su Ayuntamiento, interpretando los deseos del vecindario, consigne en sus presupuestos una cantidad para ayudar á cubrir los gastos de una fiesta verdaderamente popular. Empero; bueno es que al mismo tiempo que se tributan homenages al Santo Protector de las cosechas se unan y asocien á los mismos, festivales y actos que demuestren la cultura del pueblo que los realiza; bueno es que al mismo tiempo que se pide al cielo, el pan nuestro de cada dia para mantener el cuerpo, se pida también el pan de la inteligencia, que es una sólida y verdadera instrucción para el individuo. Creemos, pues, que la comisión encargada de organizar los festejos del presente año, no debe perder de vista el reparto de premios á los niños de las escuelas, acto que ha sido generalmente acogido por cuantos pueblos se consideran cultos y que tiene lugar que sepamos en nuestra Provincia, en las poblaciones de Santa Cruz y Las Palmas, en sus fiestas de Santiago y de San Pedro Mártir, respectivamente, siendo aplaudido unánimemente por cuantos lo presencian.

También no debe quedar en olvido la exposición de ganado que con tanto éxito ha venido celebrándose en años anteriores y que á la larga vendrá á convertirse en una verdadera feria, por las escepcionales circunstancias que para ello concurren en esta localidad, y por la época conveniente para ello, en que tiene lugar la fiesta de San Isidro.

Así como la anterior festividad de que nos hemos ocupado, tiene un carácter verdaderamente local, asi también la festividad de la octava de corpus, reviste distinta significación y aspecto, á nuestro juicio. El que contemple la numerosa y distinguida concurrencia que desde las primeras horas de la mañana del dia referido, pulula por las calles de esta Villa, afirmar puede que la gran mayoría de los individuos que la forman son forasteros de otras localidades de la Provincia, de España y aun del Extranjero que residiendo en esta Isla desean contemplar un espectáculo que jamás han visto ó ver nuevamente aquello que ha llamado vivamente la atención: las alfombras de flores, con tanta justicia celebradas.

Porque verdaderamente admira la contemplación de brillantes tapices de hermosos dibujos, construidos nada más que con ojas de flores y elementos puramente vejetales, y extendidos en una carrera de algunos centenares de metros, con colores que no puede imitar la paleta mas privilegiada. Así es que la fiesta de las flores, como vulgarmente se llama la que hemos venido refiriendo, alcanza cada dia más fama y notoriedad.

Y nos ocurre á propósito la siguiente idea. Puesto que el Ayuntamiento es dueño de las instalaciones que figuraron en nuestra Exposición de Horticultura; ¿No seria hacedero que se levantasen en ese dia dos kioscos, en la plaza del nuevo edificio municipal—llamémosla así, pues aún no tiene nombre—destinados á contener macetas con plantas y flores?

¿No seria factible que el Sr. Alcalde actual que tanto celo manifiesta por la cosa pública, invítase a las personas que tienen plantas exponibles para que las colocasen en el dia referido en las antedichas instalaciones? Creemos fundadamente que con buena voluntad, podría hacerse esto, y á los atractivos de las alfombras podrian unirse en el presente año los que produjere la instalación de una pequeña exposición local de plantas y flores”.

Y en la ya mencionada sección de Cabos sueltos:

“El trapiche instalado en la finca denominada «Las Cañas» en la Villa de Icod que se mueve á vapor, ha quedado perfectamente instalado, funcionando con gran acierto y regularidad. En el presente año está moliendo dicha máquina no solo la caña que produce la finca mencionada, sino también la producida en jurisdicciones de Garachico y Silos. De enhorabuena están tanto la casa arrendataria de «Las Cañas y «Daute» que ha instalado el trapiche, como los cosecheros en general del Norte de la Isla que pueden dedicar sus fincas á un naciente cultivo”.

“En el Puerto vecino se ha celebrado el presente año la festividad de Cruz con gran lucimiento: También en el Realejo alto hubo desusada animación, tocando las dos bandas de música de San Juan de la Rambla, de manera que la gente se halla dispuesta á divertirse”.

Como decía aquel individuo al que el cobrador de la guagua le preguntó por qué hacía el recorrido desde Puerto de la Cruz hasta La Guancha, por Icod el Alto, por segunda vez y sin bajarse del vehículo: Cuando el cuerpo pide guagua, hay que darle guagua. Seguiremos, pues, mañana con las vicisitudes de un globo y de un maestro de escuela.

lunes, 22 de junio de 2020

Sucesos y bebidas alcohólicas

Tras el descanso del pasado viernes no había coches que peritar y tuve que limpiar toneladas de tierra─ volví a sumergirme este fin de semana en el semanario ─periódico de intereses generales─ El Valle de Orotava, que comenzara a publicarse en La Orotava el 6 de septiembre de 1887, primeramente en la imprenta local de los hermanos Herreros, y posteriormente en la santacrucera de Anselmo Benítez. Fueron sus directores Miguel Espinosa, Cándido Acosta, Domingo Padrón Morales, de nuevo Cándido Acosta y Modesto de la Cruz Ledesma. Cesó el 3 de marzo de 1892. La fuente, el archivo de prensa digital Jable, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

De su sección Cabos sueltos extraemos unas curiosidades, las unas mas lúgubres que las otras, que nos relatan aconteceres de este norte de Tenerife, y que 131 años después nos pueden dar una visión general del contexto social de la época, así como de los modos periodísticos del entonces, con escasas tiradas de ejemplares (bajo suscripción siempre) y con quehaceres profesionales ejercidos por entusiastas colaboradores. Aunque, y justo es reconocerlo, a pesar de que los cajistas cometieron fallos ortográficos casi imperdonables –que fácil lo vemos ahora con correctores informáticos─ al estilo en la redacción de los textos deberíamos acudir con más frecuencia los juntaletras de ahora mismo. Me incluyo, porque puede que la comodidad y el apoltronamiento nos haya podido.

Comenzamos con unos breves de El Valle de Orotava, 30 de abril de 1889, año II, número 74, página 3:

“Ha sido conducida en uno de los dias de la pasada semana, desde el pueblo de los Silos á esta Villa, una mujer acusada de infanticidio. Sin embargo, tenemos entendido que los médicos que examinaron el cadáver del niño, no han podido precisar si nació vivo ó no, pues debido á que se hallaba enterrado hacia diez dias, presentaban los pulmones una masa en la que no era posible distinguir síntomas de una cosa ó de la otra. Esto hemos oido de público, sin poder asegurar la certeza de la noticia”.

Lo de contrastar, o beber en todas las fuentes antes de publicar, parece ser defecto aún no superado en la actualidad, a pesar de los avances habidos.

“En la villa de Icod ocurrió hace pocos dias un suceso lamentable; según nos informan, un niño de cuatro años se bebió una cuarta aproximadamente de ginebra, falleciendo al poco tiempo victima de dicha bebida”.

Y parece lógico el preguntarse si el infeliz tenía tanta sed que no se dio cuenta de que aquello que ingería no era agua, porque, desde la ignorancia de un casi abstemio, no debe saber igual.

“Ha fallecido en San Juan de la Rambla la señora Doña Rosario Oramas, la cual ha sido sentida justamente en la localidad en que residía, pues allí su nombre va unido al de casi todas las mejoras realizadas, por haber contribuido pecuniariamente á ellas, además de haber sido uno verdadera providencia para los desvalidos. Casi toda la población ha vestido luto por tan sensible falta, y desde estas columnas enviamos por nuestra parte el más sentido pésame á su apreciable y distinguida familia, rogando á lo vez por el eterno descanso de la finada”.

A buen seguro de que la figura de la ramblera de pro ya habrá sido objeto de estudios más concienzudos (algún apunte hubo también en Pepillo y Juanillo, mi anterior blog), pero ignoro si se han recopilado las reseñas periodísticas que de la misma pudieron ver la luz en los ejemplares del entonces. Indagaré al respecto.

“Por indicación de un comprovinciano nuestro que desde algún tiempo reside en Buenos Aires, los Sres. D. Estanislao Lugo y García, D. José Gutiérrez Bartlet y D. Manuel Perera, embarcarán en uno de los primeros vapores que salen del puerto de Santa Cruz de Tenerife con dirección á aquella capital, un cargamento de vinos de color dorado oscuro de sus respectivas bodegas, procedentes de los mejores viñedos de este Valle. Constandonos como nos consta que nuestros amigos han prescindido en el arreglo de los caldos de toda clase de alcoholes de mala calidad y del aguardiente alemán no solo por los precios tan altos que han alcanzado con motivo del impuesto que los grava, sino también por el daño que hace á la salud y que tan mal gusto da á los vinos, esperamos obtengan el éxito más completo en el ensayo que se proponen y que á no dudarlo redundará en beneficio de los viticultores”.

Volviendo a hacer hincapié en que son transcripciones literales, lo de ciertos manejos en la elaboración de los vinos parece ser práctica habitual desde que aquel personaje bíblico hiciera famosos los caldos obtenidos de la uva.

Y mañana más.

miércoles, 17 de junio de 2020

La Gorvorana, otro garbanzo negro (y 3)

Relacionado con el siempre sugestivo y atrayente campo de la instrucción pública (algo, o bastante, tenemos recogido sobre ello), observamos en el Progreso, 3 de octubre de 1921, página 1, una misiva que desde Realejo Alto dirige a varias autoridades (Al Excmo. Sr. Ministro de Instrucción Pública, a los Iltmos. señores Director General y Delegado Regio de primera enseñanza, al Sr. Gobernador Civil de Canarias, al Sr. Inspector y a la Junta Provincial de primera enseñanza) el concejal síndico Miguel Hernández García y que también guarda alguna relación con nuestra Gorvorana. Es del tenor literal siguiente:

“Con todo el respeto, con toda la consideración que sus elevados cargos merecen, el que suscribe, concejal sindico de este Ayuntamiento, tiene el honor de exponer lo siguiente:

Primero. Que la Junta local de primera enseñanza no celebra las sesiones ordinarias mensuales que previenen sus funciones, conforme el artículo 16 del Real Decreto de 5 de Mayo de 1913.
Segundo. Que carece de libro de actas.

Tercero. Que ha más de cuatro años que el Ayuntamiento no ha designado concejal vocal de dicha Junta. (Artículo 12, regla 2, y articulo 14 del citado Real Decreto.)

Cuarto. Que al mismo tiempo que a los maestros de escuela pública no se les invita a elegir de su seno, el vocal respectivo; ni el Alcalde Presidente a propuesto padres o madres de familia para el mismo nombramiento. (Regla 7ª, art. II.)

Quinto. Que en la escuela nacional de niñas, la Junta local de primera enseñanza no ha mandado á hacer  el blanqueo y reparaciones necesarias, por lo que la maestra que actualmente regenta la escuela lo ha hecho de su peculio, por cuyo motivo es acreedora a un voto de gracias.

Sexto. Que se creó una escuela de niñas en la Cruz-santa, aldea de este término municipal, y que se le han quitado los bancos a la escuela de niños de dicha aldea, con el fin de que funcione aquélla.

Séptimo. Que con este motivo, la escuela de niños de la Cruz-santa sólo tiene dos bancos paro una numerosa asistencia: uno, propiedad de dicha escuela, y otro, facilitado por un vecino; quedándose la infancia sin instrucción.

Octavo. Que se creó una escuela más de niños para esta población, se designó casa en el barrio de la Carrera para su funcionamiento, y hasta la fecha no tiene bancos.

Noveno. Que la casa destinada a vivienda del maestro de la Gorborana, sita donde llaman la Longuera, no reune la capacidad y decencia debidas, señaladas, por la regla 1ª del articulo 191 de la Ley de 9 de Septiembre de 1858; indicando que él y su familia componen solamente tres personas viéndose su esposa en la necesidad de vivir en otro pueblo muy distante.

Décimo. Que el Alcalde, Presidente de la Junta local, se ha negado a proporcionar, a las niñas, la papeleta de admisión en la escuela, para que en ellas certifique el médico la vacunación, según determina la R. O. de 28 de Abril del presente año, y Decretos anteriores, y

Undécimo. Que a consecuencia de esta actitud desusada e inexplicable del Alcalde, las niñas están sin clase, mientras la maestra permanece solitaria en la escuela, durante las horas de enseñanza.

Suplica el dicente, a las autoridades en el epígrafe mencionadas, su necesaria intervención en el asunto, en la inteligencia de que la justicia y el derecho quedarán amparados y se obligará a todos al cumplimiento del deber, contribuyendo con la actividad en la resolución, a que la educación de la niñez no soporte por más tiempo, el bochornoso y lamentable estado de cosas, punible abandono de quien prevarica. Es gracia que no duda obtener de la rectitud de aquéllas”.

Y finalizamos, por ahora, para dejar algo de tiempo a que el ayuntamiento actual –alcalde y concejales de Patrimonio (dos), Hacienda, Urbanismo, Relaciones Internacionales, Discapacidad, Servicios, Medios de Comunicación (fundamental), Vivienda, Servicios a la ciudadanía, Sugerencias y Reclamaciones– convoque una reunión en El Bosque –el ágape lo pagamos entre Gabriel, el cura, y yo– para debatir en profundidad si contratamos un detective privado (ya Marrón tiene mucho trabajo) para que averigüe dónde demonios se metieron los estudiantes de la Universidad villera y si compramos unos kilos de goma-2 para acabar con el sufrimiento. Muerto el perro, se acabó la rabia.

La última en La Prensa, 12 de mayo de 1925 (martes), página 1. Un accidente que provoca varios heridos:

“El domingo último ocurrió en la carretera del Norte, un sensible accidente automovilista, que pudo haber tenido fatales consecuencias.

Según los informes que hemos recibido, en las últimas horas de la tarde del domingo, regresaban de Garachico, en un auto, los señores don Juan González Sanjuán, don Manuel González Jorge y don Juan Bethencourt, todos del Puerto de la Cruz, que habían marchado a aquella Villa con objeto de asistir a las peleas de gallos.

Al llegar el auto al sitio conocido por la "Gorborana", en las inmediaciones del salón de empaquetado de plátanos que en aquel paraje tienen los señores Fyffes Ltd., se fué sobre los guardacantones de la carretera, quedando inclinado sobre una zanja de una finca de don Fernando Salazar. A consecuencia del choque fueron despedidos del auto los indicados pasajeros, resultando el señor González Jorge con heridas de bastante importancia en la cabeza y los otros dos viajeros y el chauffeur con lesiones en distintas partes del cuerpo.

Los heridos fueron trasladados a sus domicilios en el Puerto de la Cruz, donde se les prestó asistencia facultativa.

El automóvil sufrió varios desperfectos.

Lamentamos de todas veras el accidente y deseamos pronta curación a los heridos”.

Más trabajo para mi hermano. Y en la foto de ayer, mi hermana Adela (hoy sería Eliana) en los tiempos que la vegetación abundaba. Y en la casa que se ve, chiquitos vientos soportamos y sufrimos. Pero aquí estamos.

martes, 16 de junio de 2020

La Gorvorana, otro garbanzo negro (2)

Manifiestan los recurrentes que estas dos fincas formaban una sola casa que fué pieza dotal del mayorazgo denominado de la "Gorborana" fundado por Doña Juana Grimón, el que, con el transcurso del tiempo recayó en la Excelentísima señora Dª. Francisca de Borja Alfonso de Sousa, Marquesa y Condesa de Mejorada, Breña, Hinojares, Arenales y de la Fuente del Saúco, á cuyo fallecimiento pasó íntegra á su nieto el Excelentísimo Sr. D. Isidro Alfonso de Sousa, Marqués de Guadalcázar y de otros títulos, cuya viuda, Dª. Josefa Núñez de Prado, heredera testamentaria del mismo, y su hermano D. Fernando Alfonso de Sousa, con el carácter de inmediato sucesor en la mitad reservable de la indicada vinculación vendieron la totalidad de la referida casa á los hermanos D Antonio y D. José Leal y Leal, quienes á su vez la vendieron á D. Agustín Espinosa y Estrada, y por fallecimiento de este, bajo disposición testamentaria, se practicó la partición de su herencia, adjudicándose á su hija Dª. María de los Dolores Espinosa y Suárez la casa principal de que se trata, en plena propiedad; y á sus otros dos hijos D. Manuel y D. Agustín Espinosa y Suárez: en igual concepto el salón bodega de referencia. En tal virtud se cita á los nombrados D. Antonio y D. José Leal y Leal, á la Marquesa viuda de Guadalcázar Dª. Josefa Núñez de Prado y Virnés de Segovia y á los marqueses del mismo título Don Isidro y D. Fernando Alfonso de Sousa, ó á sus herederos, caso de haber fallecido; y se convoca á las personas ignoradas á quienes pueda perjudicar la inscripción de dominio que se solicita, para que en el término de ciento ochenta días a contar desde la primera inserción del presente en el Boletín Oficial de la provincia, comparezcan ante este Juzgado, si quisieren, á alegar sus derechos y proponer las pruebas que estimaren convenientes”.

Vamos ahora con un telegrama que envía la Guardia Civil al Gobernador y que publicó El Progreso, diario republicano autonomista, el 27 de marzo de 1912 (miércoles, año VII, número 1978), en su página 2. Seguro que mi hermano cuando lea la noticia se pondrá a peritar los daños:

“Automovilismo. Comandante puesto Guardia civil á Gobernador civil. Tenerife. Orotava 27—8'20 Automóvil viajeros 47, empresa Camachos, chocó ayer á las 15 y 15 horas con un árbol, parte derecha carretera kilómetro 3, frente Gorborana término Realejo Alto, rompiéndose estribo derecho, motor, freno y torcido eje, quedando inutilizado. Pasaje sin novedad y conducido otro auto misma empresa, Villa y Tacoronte. Fué debido el choque á encontrarse en medio carretera una piedra que para salvarla conductor viró izquierda, y al volver centro patinaron ruedas no obedeciendo frenos. Debido poco encontrarse en curva no hubo catástrofe. Se ignora si piedra fué colocada intencionalmente. Se practican averiguaciones”.

El actual Bosque de La Gorvorana no tiene árboles. Y su extensión es proporcional a la poca vergüenza de quienes permitieron el desaguisado. La excusa de la variante de Toscal-Longuera, con el mirar para otro lado del ecologista mayor del reino, Wladimiro Rodríguez Brito, consejero del Cabildo tinerfeño en ese entones, fue el detonante para que otras reseñas históricas fuesen a tomar viento fresco. Aunque, a decir verdad, tampoco mueve un dedo el actual equipo de gobierno en el ayuntamiento realejero para adecentar la miseria que nos dejaron. Por cierto, tendré que preguntar por la propiedad de las dos casas que aún quedan de lo que fue la enorme finca de platanera.

Fue en años idos El Bosque un lugar de encuentro. En La Prensa, diario republicano (hoy tan monárquicos todos), en su número 1672 (año V), del 15 de agosto de 1915 (domingo), nos tropezamos con:

“Puerto de la Cruz. Atentamente invitados por el respetable jefe de los señores Yeoward Brothers en dicha población D. Francisco Artus, hoy á las 7 de la mañana habrán salido de excursión al hermoso bosque de «La Gorborana» los jóvenes exploradores del expresado pueblo. En tan ameno sitio permanecerán hasta las 4 de la tarde, regresando al Puerto por la carretera general del Estado y camino de San Antonio. Por el señor Presidente y demás miembros del Concejo local en la ya citada población se hacen activas gestiones para conseguir un edificio en condiciones para su domicilio social, con objeto de dar conferencias, clase de gimnasia y todo aquello que se crea útil y educativo para los pequeños Boy-scouts”.

Este Mr. Artus también utilizó El Bosque para mítines políticos. Se cita en una enorme crítica a la figura del Gobernador, Sr. Centaño, por parte de Gaceta de Tenerife, diario católico, en su número 1574 (año VI), correspondiente al 18 de noviembre de 1915 (jueves), en un artículo que, a modo de editorial, titula El desastre de los conservadores, y comienza de esta guisa:

“Se han verificado las elecciones de concejales, y una vez más puede decirse que la desvergüenza, el desenfreno, el soborno, la coacción, la prostitución más escandalosa del sistema sufragista, se han impuesto en las urnas electorales”. Y en otro pasaje carga contra el Gobernador, por arrimarse demasiado a los liberales y republicanos:

“Habíamos visto a propio Centaño acudir a banquetes (ejemplo, el de la Gorborana dado por Mr. Artus) para fomentar el poderío de las izquierdas…”.

Y con El Bosque seguimos. Ay, quien te ha visto y quién te ve. La Prensa, 24 de septiembre de 1920 (viernes, año X, número 3383), página 1:

“De La Orotava. De las maniobras.

Cumplimentando el programa anunciado, esta mañana a las siete salió de esta plaza el batallón de maniobras que, distribuido por Compañías, se dedicó a la práctica de requisa de elementos de transporte.

Al efecto marchó la primera compañía al Realejo alto por el camino de la Perdoma, la segunda por Tafuriasfe al Realejo bajo, la tercera, en unión de la de ametralladoras y sección de explosivos al Puerto de la Cruz, y la cuarta a San Juan de la Rambla.

Una vez realizado por dichas unidades su respectivo cometido, auxiliadas por los Ayuntamientos de las expresadas localidades, se reunieron en el bosque de la "Gorborana", donde comió la tropa un suculento rancho, teniendo lugar, además, el juicio crítico de las maniobras realizadas el día anterior. En el mismo ameno sitio comió la oficialidad y cuando terminó la comida, se presentó en el bosque una representación de la casa Yeoward, arrendataria de la finca, compuesta por Mr. Alfred Brabyn, don Francisco Bethencourt del Río y don Luis Herreros y González, que, en nombre de la acreditada casa comercial, obsequió con champagne a la brillante oficialidad del 64. Hizo el ofrecimiento en elocuente discurso el señor Bethencourt del Río, al que contestó el capitán Ayudante del Regimiento, señor Edel, agradeciendo el agasajo y entonando un canto al trabajo y a la unión del pueblo y el Ejército, como base para la grandeza de la patria. Los oradores fueron muy aplaudidos. A las 3 regresó el batallón a su alojamiento de esta Villa. La oficialidad del Regimiento obsequió con un banquete, por la noche, en el hotel Victoria, a los señores antes citados, amenizando el acto la banda de dicho cuerpo”.

(finalizamos mañana)

lunes, 15 de junio de 2020

La Gorvorana, otro garbanzo negro (1)

Como cambié la foto de portada en Facebook y puse una de lo que conocimos como el corredor en la Casona de La Gorvorana (hoy traigo otra para ilustrar este comentario), me acordé de aquella pomposa rueda de prensa en la que Manuel Domínguez, hace ya cinco años, nos comunicaba que un grupo de estudiantes de la Universidad Europea de Canarias, sita en Inocencio García, 1, de La Orotava, privada toda ella, se hacía cargo del estudio correspondiente para que este emblemático entorno de la Villa de Viera pasara a engrosar la larga lista de edificios felizmente restaurados y convertidos en envidia de nuestros visitantes, como, por ejemplo, la casa natal del viajero ilustre, la elevación de Gordejuela, la de Agustín Espinosa, el Cine Viera, los molinos de Realejo Bajo y sigue tú porque a mí me da risa. Lo que demuestra, bien a las claras, que merece la pena tener tantos concejales liberados, porque los realejeros podemos disfrutar de los frutos de una gestión con fundamento.

Los precitados estudiantes debieron sumergirse tanto en viejos legajos que perecieron ahogados. Mejor, asfixiados. O, lo más probable, ya finalizaron sus estudios y se hallan a la espera de que el alcalde realejero los nombre asesores con idéntico sueldo al del jefe de seguridad y emergencias. Sí, hombre, ese que ves cada día haciendo el mismo recorrido y con el móvil en la oreja. Aunque no te lo creas, va calculando el mejor sistema de evacuación del pueblo en el hipotético supuesto de que El Teide se ponga a escupir.

En serio, ¿tú sabes algo del anteproyecto? Que luego debería pasar a ser proyecto. Y aprobarlo. Y buscar financiación para llevarlo a cabo. Y… ¿cuántos años me dijiste que habían pasado ya desde que se dio a conocer la buena nueva? No, por nada, es para hacer un cálculo aproximado de si mis tataranietos podrían ser algunos de los afortunados testigos de la colocación de la primera piedra con la foto de quien tú sabes.

Bien podría el ayuntamiento encargar un estudio detallado de la historia de La Gorvorana desde los remotos tiempos en que se hicieron los repartimientos tras la conquista, a saber, desde Francisco de Gorvalán. Peritos en la materia, bastantes en el pueblo. Y sin necesidad de recurrir a estudiantes privados.

Un servidor, como simple husmeador de periódicos viejos, aporta pinceladas con las que se va tropezando. Simples granos de una prolija montaña. Y como allí viví unos cuantos diciembres, me quedo anonadado por haber compartido paredes con personajes de tan altas alcurnias. Que volverían a estirar la pata si por un casual pudiesen atisbar cómo se encuentra en la actualidad lo que fuera su hacienda. Lo mismo no votaban por el encargado (o mayordomo) de la propiedad actual: el ayuntamiento, más preocupado de su ego que de viejas historias.

Va una primera reseña que se relaciona, a tenor de lo que se expresa en el edicto del juzgado, con la otra parte occidental de La Gorvorana, propiedad de los herederos de los hermanos de la Cruz Chauvet (Juan y Antonio), conectados, asimismo, con el negocio cinematográfico. En fin, Manolo, si se enlaza una cosa con la otra, y a la viceversa, cuánto trabajo pendiente para tus concejales de patrimonio. Sí, dos, pero a tenor de lo visto, a precio de saldo ‘ambos dos’.

Comenzamos con el Boletín Oficial de la Provincia de Canarias, 14 de enero de 1910 (viernes), número 6, páginas 3 y 4.

“Juzgado de Partido. Orotava.

Don Aurelio Pérez y Laredo, Juez de primera instancia de esta Villa y su partido. Por el presente hago saber: Que en este Juzgado se ha promovido expediente por parte de los hermanos, Dª. María de los Dolores, D. Manuel y D Agustín Espinosa y Suárez vecinos los primeros, del Puerto de la Cruz, y del Realejo alto el tercero, á fin de que se declare á favor de la Dª. María de los Dolores el dominio de una casa de tres plantas, señalada con el número cuatro de la calle de Iriarte, antes de Venus, del citado Puerto de la Cruz, cuyo solar mide novecientos setenta y un metro cuadrados y linda por Este ó izquierda entrando, con la plazuela Concejil y casa de los herederos de D. Francisco Gervasio de Ventoso; por la espalda ó Sur con otra casa que fué de D. Luis Marinas y Lavaggi y hoy pertenece á D. Francisco Renshaw y Peroso; por la derecha queda al Oeste con el salón bodega que luego se describirá, y por el Norte ó frontis la expresada calle de Iriarte; y al de los otros dos hermanos D. Manuel y D. Agustín, por mitad y proindiviso, el de la otra finca urbana constituida por un salón bodega, situado en la misma calle de Iriarte, sin número de gobierno, cuyo solar mide ciento setenta y nueve metros cuadrados y linda al Este ó izquierda, con la casa descrita anteriormente, y por la derecha y espalda ó sea Oeste y Sur, con casa que perteneció á Dª. Ana y Dª. María Grijalba, en la actualidad á D. Gustavo y D. Guillermo Wildpredt y Duque.

(seguimos mañana)

sábado, 13 de junio de 2020

El problema de las cabras

Como a los pobres animales no se les brindó jamás la oportunidad de  matricularse en una escuela, pública o privada, están de un confuso subido. Saben que tiempo atrás fue dictado un bando municipal por el que se prohibía el tránsito por las vías del pueblo. Porque cuando lo hacían –bueno, siguen en ello– aprovechaban que se pusiera a su alcance cualquier mata para emprender una campaña de mordiscos de padre y muy señor mío.

Y para concluir las reseñas de antaño (130 años atrás), vaya esta carta al director de El Valle de Orotava, 11 de junio de 1890, año III, número 112, página 2, que nos viene a demostrar que no hay nada nuevo bajo el sol, todo se inventó tiempo ha. Con llamamiento, incluso, a la intervención militar. Y como recuerdo haber escuchado de la existencia de una familia apodada los abejones por la zona de la Calle Nueva o San Antonio… En fin, lean ustedes:

“Comunicado

Sr. Director de EL VALLE DE OROTAVA.

Muy señor mio: ha cerca de un año me vi en la necesidad de hacer público, por medio de su ilustrado periódico, los abusos que venían cometiendo algunos cabreros del vecino Puerto de la Cruz, con el fin de que las autoridades civiles ó militares dictasen las órdenes conducentes á evitarlos; pero como quiera que hasta hoy nada de esto se ha conseguido, me voy á permitir formular nueva queja por si esta vez alcanza mejor resultado.

Es el caso que los señores abejones continúan, sin descanso, haciendo suyas todas las heredades situadas en la costa, desde el punto denominado San Amaro, que corresponde á la jurisdicción del citado Puerto, hasta el del Ancon, perteneciente á la de esta Villa, pues sin ningún reparo al derecho de propiedad introducen á pastar en dichas fincas todas sus cabras, que llegan próximamente al número de trescientas, destrozando sembrados é inutilizando árboles y arbustos con los mordiscos de los referidos rumiantes.

Los propietarios ó medianeros que esto observan á cualquier hora del día ó de la noche, ya nada pueden decir á los aludidos señores, porque además de la burla que emplean en sus contestaciones, las amenazas llueven y nadie tiene el valor bastante para embestir á esos cuatro forzudos homes tan temibles como los leones del desierto.

Ahora bien, ¿qué remedio cabe contra esos que con intimidación y contra la voluntad de sus dueños, por no darles el vergonzoso nombre que se merecen, entran en las propiedades particulares con su numeroso ganado, para aprovecharse de lo ageno y hacer los daños que les da la gana? El que desde un principio he propuesto, y es a saber: que como aquí no existe guardia rural para protejer la propiedad de los ataques de ese enjambre tan desastrozo, los Sres. Alcaldes del Puerto y de esta Villa soliciten de la autoridad militar competente que la Guardia provincial de ambos puestos, convenientemente armada, vigile toda la zona donde los referidos abejones hacen sus fechorías y los prenda y entregue al Juzgado correspondiente, para que de una vez cese tan irritante osadía y tan inmoral ejemplo como están ofreciendo al público, y especialmente á sus propios hijos y otros pequeñuelos que les acompañan en la ejecución de tales hechos.

Creo que en esta ocasión no se perderá mi voz en el vacío, como la vez de marras, pues si las autoridades no toman parte activa en semejantes desmanes que pueden revestir los caracteres de delitos, quizá la paciencia de muchos se agote y el crimen sea la ilegal justicia de los actos denunciados.

Suyo aftmo. s. s. q. b. s. m. Un suscritor. S/c Junio 6 de 1890”.

Está claro que 130 años (y dos días) después, el particular no ha sido resuelto. O se le acabó la munición a la guardia civil, o no ha habido entendimiento –¿voluntad?– entre las diferentes administraciones. O que los cabreros sean los más listos de la clase y solventen los inconvenientes con un buen queso fresco. Feliz fin de semana y a perdonar la incursión sabatina.

viernes, 12 de junio de 2020

Emigración

En primer lugar, podemos afirmar con certeza que en la actualidad no falta ocupación en esta isla al obrero laborioso y honrado. Las obras de los puertos de Santa Cruz y de Icod en construcción; la del Gran Hotel del Puerto de la Cruz, los trabajos agrícolas emprendidos en Icod y Silos por la casa comercial de Latburi y compañía, ofrecen ocupación á cuantos trabajadores lo soliciten y siempre hemos oido quejarse á las empresas de falta de brazos para las distintas obras emprendidas.

¿Y como se explica, nos dirán, que emigren trabajadores que se quejan de falta de ocupación apropiada á sus aptitudes?

Pues sencillamente, porque esos individuos no son amantes del trabajo, ó tendrán vicios que hagan que los alejen los directores de las construcciones y emigran suponiendo que en América se hallan las calles empedradas con monedas de cinco duros y que se atan los perros con longaniza.

Verdaderamente estos emigrantes no hacen mucha falta que digamos, pero su ejemplo contagia á otros buenos trabajadores que abandonan este país y cuya falta se hace bastante apreciable y sensible.

La segunda de las causas apuntadas es la que ciertamente arranca más convecinos de sus queridos hogares en dirección del Nuevo Mundo. La aspiración del hombre es insaciable é ilimitada como su espiritu, y no hay esperanza mas halagadora que la de ser rico; por ella se afrontan las mayores privaciones y se imponen los mas grandes sacrificios y por ella, en fin, se abandona la querida patria, para quizás no volverla á ver jamás.
¡Pero cuantas decepciones sufren estos incautos al pisar el suelo americano!

Allí, bajo un cielo tropical que enerva sus fuerzas; en medio de populosas ciudades en las que la vida es sumamente cara; sin tener una mano amiga que guie sus pasos en aquellas desconocidas regiones, pronto se siente el desaliento que impone la realidad de las cosas y se vé palpablemente que el cielo de color de rosa que se había soñado, ni es cielo, ni tiene el color de las bellas flores citadas, teniendo que exclamar el incauto, parodiando al poeta: «Lástima grande, que no fuera verdad tanta belleza.»

El arrepentimiento llega tarde; la miseria cierne sus negras alas sobre el emigrante que concluidos sus pocos ó muchos recursos llevados de reserva, tiene que mendigar un pedazo de pan con que saciar su hambre, y feliz él si encuentra algún caritativo paisano que le mantenga durante meses hasta conseguir la deseada colocación, que muchas veces no viene, ó que promueva una suscripción para hallar medios con que volver á la abandonada patria.

Esto no es elucubración de la fantasía; esto es la realidad amarga, fea y triste, pero exacta. Léase la prensa y se verá los inmigrantes que desde Buenos Aires regresan á los distintos puertos de la industriosa Cataluña, en doble número en los meses del presente año á los que emigran en dicha Provincia; adquiéranse noticias de nuestros paisanos residentes en América del Sur y se comprenderá la decepción que han sufrido muchos infelices que sin pan que dar á sus hijos, duermen al raso en parques  y plazas de la gran ciudad, sostenidos únicamente con la limosna que les suministran las sociedades y las personas caritativas.

Presumimos que se nos objetará para destruir nuestros argumentos, que muchos de nuestros paisanos han regresado ricos de América, habiendo salido pobres de estas islas, hecho que no podemos negar; pero aparte de que esas improvisadas fortunas se hicieron en épocas mejores para América que las presentes, en las que la crisis económica es general en los distintos territorios latinos de la misma; aparte de que muchas de esas riquezas se deben al azar de la suerte, en el juego de lotería, por ejemplo; es lo cierto que esas fortunas son muy pocas, son insignificantes, comparadas con el enorme número de emigrantes de estas islas, de los cuales muchos pierden la vida en aquellas apartadas regiones, y otros se quedan allí viviendo pobremente, sin recursos para inmigrar nuevamente á estas tierras y los menos vuelven á ellas sin capital, sirviendo de befa y chacota á los desocupados que se burlan de la plancha realizada por aquellos ilusos soñadores.

Respecto á la tercera de las causas referidas deploramos sinceramente que exista, debida á la mala administración de nuestros gobiernos; pero el bracero es el menos que siente el mal, pues apenas le alcanza: esos impuestos no se le imponen y en caso de que les graven, no los pagan, por la sencilla razón de que no tienen de donde.

Por estas razones creemos que la emigración, tal como hoy la vemos planteada, es un verdadero vértigo que se ha apoderado de nuestros convecinos, sin motivos bastantes que la apoyen: piensen bien los emigrantes el paso que dan abandonando sus hogares y tomen ejemplo en los que hoy lloran expatriados su impremeditada marcha.

(concluiremos mañana)

jueves, 11 de junio de 2020

Infecciones y epidemias

Ahora que la pandemia del coronavirus nos acerca al nonagésimo día del estado de alarma, se me ocurrió, en ese husmear en las hemerotecas digitales de las universidades canarias, buscar posibles informaciones relacionadas con enfermedades infecciosas. Así, en La Opinión, 11 de junio de 1890, año X, número 704, páginas 3 y 4 (se cumplen hoy 130 años) me tropiezo con estas dos pinceladas dentro de un apartado que denominaban Sección Provincial. Transcribo literalmente:

“Como ya estamos en pleno verano y el desarrollo de los calores favorece grandemente el de los gérmenes infecciosos que tan nocivos son a la salud, nos permitimos llamar la atención de nuestra digna autoridad local hacia cuanto se relaciona con la higiene y salubridad del vecindario, para que con el celo que la distingue redoble su vigilancia y adopte todas aquellas medidas que estén dentro del círculo de sus atribuciones, á fin de alejar hasta el más ligero motivo de peligro para el supremo bien de la salud que afortunadamente disfrutamos.

En todo tiempo, pero muy especialmente durante la estación canicular, debe evitarse que existan dentro de poblado criaderos de cerdos, corrales, depósitos de estiércoles y otras materias pútridas que puedan viciar y descomponer el aire, asi como las charcas y depósitos de aguas sucias cuyas emanaciones contribuyan á aumentar el peligro de que tratamos; y aunque sabemos que en este sentido se han dictado por la Alcaldía las prevenciones más terminantes, no estará de más reiterarlas con severísimos apercibimientos para evitar que por descuido ó negligencia de sus agentes puedan dejar de cumplimentarse en algún caso.

Otro de los puntos en que debe fijarse cuidadosamedte la atención de nuestra Autoridad municipal es en el de los alimentos que se destinan al consumo público y que como las carnes, los pescados, las frutas y las bebidas, son más susceptibles de descomposición en esta época y pueden acarrear graves é irreparables perjuicios si se expenden en mal estado. Cuando había Gobernadores que se preocupaban menos de hacer administración pero que se mostraban más celosos del bien estar moral y material de sus administrados, los preceptos higiénicos se recordaban á menudo y se les dedicaba la preferente atención que por su importancia merecen. Pero como los tiempos han cambiado y no hay que esperar al presente nada provechoso de nuestros estériles gobernantes, los lectores de LA OPINIÓN nos perdonarán que hayamos dedicado á este asunto las breves líneas que anteceden, llevados por nuestro buen deseo de procurar que todos, gobernantes y gobernados, se penetren de la necesidad de observar una buena higiene y de exijir rigurosamente el cumplimiento de los preceptos que atañen á la salubridad pública, para no tener que deplorar los males que pudieran sobrevenirnos de relegar al olvido cuestión de tan capitalísima importancia”.

Y la segunda, algo más corta:

“Aunque por fortuna no ha tomado mayor incremento la epidencia variolosa que se padece en el pago de la Goleta del pueblo de Arúcas, el mal ha ocasionado sin embargo algunas víctimas y todavía el día cuatro, según parte de la Alcaldía, tuvo lugar una nueva invasión y quedaban en tratamiento once atacados de dicha enfermedad.

Quiera Dios que pronto se vean libres nuestros hermanos de Arúcas del peligro de tan contagioso mal y que ningún otro pueblo de la provincia esperimente las deplorables consecuencias de la funesta imprevisión que ha debido ser causa de las aflictivas circunstancias que se atraviesan en aquella localidad”.

De la misma fecha (11-junio-1890), pero en Valle de Orotava (año III, número 112, página 1), periódico de intereses generales, un artículo, a modo de editorial, que bajo el título La emigración realiza un singular enfoque de ese peculiar fenómeno:

“Uno de los males mayores que experimenta la isla de Tenerife en los actuales tiempos, es la emigración de sus hijos á los diferentes países de América, emigración que de continuar en la progresión creciente en que se desarrolla, dejará nuestros campos sin brazos útiles para el trabajo, y nuestras poblaciones sin sirvientes domésticos: tal es el ansia vertiginosa que se ha apoderado de nuestros paisanos.

Empero; tal emigración en una escala como la indicada, no se halla en manera alguna justificada, y asi lo deducimos de los siguientes razonamientos.

La emigración se desarrolla, entre otras causas de menor importancia, á nuestro juicio, por las siguientes:

1. Por falta de ocupación en el país, para los obreros y trabajadores de toda clase.

2. Por la aspiración de enriquecerse que sienten muchos de esos individuos con la que constantemente sueñan y  

3. Por los impuestos y trabas que el Estado decreta y que agobian verdaderamente al trabajador.

Examinemos, pues, las anteriores causas y veamos que no todas se dan hoy entre nosotros, no hallándose justificada por tanto la emigración que sinceramente lamentamos y que de seguro servirá de concausa á nuestra ruina más ó menos inmediata…

(seguiremos mañana)

lunes, 8 de junio de 2020

Un festival en San Juan de la Rambla

Este fin de semana estuve retrotraído. Me dediqué a husmear en papeles (digitales) de años idos. Y archivé, entre otros, una extensa relación de artículos publicados en el Boletín Oficial de la Provincia de Canarias allá por 1840 y que versan de la interesante faceta agrícola. Luego me acordé de un trabajo titulado Prensa y Educación en el Norte de Tenerife entre la I y la II Repúblicas (1873-1931) y como no tenía especiales ganas de recurrir a mi fuente de inspiración (Manuel Domínguez), díjeme: Voy a darme un salto a San Juan de la Rambla. Y transcribí:

Interesante crónica desde San Juan de la Rambla para relatar los actos celebrados en el transcurso de un festival, el 6 de enero de 1921, festividad de Reyes, organizado por su alcalde, don Temístocles Díaz-Llanos Fernández, cuyo eje central fue destacar la importancia del árbol, y que publicó el semanario La Comarca (Icod de los Vinos, 16 de enero de 1921, año II, número 93, página 2). Y que es del tenor literal siguiente:

“Desde la calle El Porvenir, la comitiva, formada por los alumnos de las escuelas regentadas por doña Efigenia Casanova y don Antonio Rodríguez Guanche, banda de música y autoridades, partió hacia la plaza de la Constitución, donde se había levantado una elegante tribuna. En primer lugar se cantó el Himno a la bandera, que escuchó el público con atención y respeto.

En la tribuna, el Sr. alcalde; los maestros nacionales; el cura-párroco, D. Carlos Delgado y Delgado; el recientemente ordenado sacerdote, D. Manuel Díaz-Llanos Bautista; el señor juez municipal, D. Basilio Yanes de Torres; el médico titular, D. Pablo Martín Rodríguez; el señor presidente del Centro Ramblense, D. Antonio Ruiz Borges; el secretario accidental del ayuntamiento, D. Oroncio Hernández Rodríguez y los señores D. Pedro Rodríguez y D. Francisco Oramas Torres.

Hicieron uso de la palabra los siguientes oradores: Sr. alcalde, con un breve y acertado discurso;  Sr. párroco, que estuvo elocuente; D. Manuel Díaz-Llanos, que habló de la importancia del árbol, en un bonito discurso que dijo muy bien; D. Pedro A. Rodríguez, que, casi espontáneamente, improvisó un corto pero sentido discurso y D. Francisco A. Oramas Torres, que dio lectura a unas poesías y prosa del ilustrado secretario de este Juzgado municipal, D. Juan J. Ponce y Cárdenas. Todos los oradores fueron premiados, como se merecían, con prolongados aplausos.

Los niños Dacio Lorenzo Rodríguez, Cristóbal Lorenzo Labrador y Salvador González Ruiz, poniendo la nota simpática del festival, fueron tres pillines que, con sus oportunos discursos, hicieron reír de lo lindo al numeroso público que se hallaba congregado en la citada plaza.

Les siguieron las niñas Juanita Borges Cedrés, Teresita Ruiz Cedrés, de 6 y 4 años, respectivamente, y las mayorcitas María Luis Rodríguez, Carmita Díaz-Llanos Bautista, Andrea Luis Delgado y Josefina Díaz-Llanos Hernández, que pronunciaron discursitos apropiados a su edad, con mucho despejo y discreción que hicieron las delicias del público.

Luego se procedió al reparto de juguetes y dulces, mientras la banda ejecutaba una bonita pieza musical. A continuación, partió la comitiva hacia el punto de partida donde se practicó la siembra de árboles en medio del mayor entusiasmo y alegría, no sólo por parte de los niños, sino que también el mismo gentío que se hallaba reunido en la expresada calle; brillantez que completaba un alegre pasodoble ejecutado por nuestra banda de música.

Los merecidos parabienes al alcalde por la feliz iniciativa, tributo que también ofrece el periódico, exhortándole a que no eche en olvido actos, como el que reseñamos, que hablan muy alto de la cultura y virtudes cívicas de los pueblos.

Como el paso del tiempo ha propiciado que crecieran los vínculos con la coqueta villa vecina, vaya para sus nobles gentes esta pincelada con la que arrancamos otra semana de junio, la del inicio, asimismo, de la tercera fase en este plan que deberá devolvernos a esa nueva normalidad en la esperanza de que el bicho nos vaya dejando tranquilos.

jueves, 12 de marzo de 2020

Marzo de 1920

Vamos hoy con algo mas distendido, pues ayer, tras la pateada de rigor –con sombrero, por supuesto, porque la calor causa estragos en las greñas– me sumergí otro rato en las hemerotecas digitales de las universidades canarias. Y durante el mes de marzo de 1920, un siglo atrás, la búsqueda del vocablo ‘Realejo’ me descubrió estas reseñas:

Un suicidio. El gobernador civil recibió ayer un telegrama del alcalde del Realejo alto, dándole cuenta de que en la madrugada del día primero, se arrojó a un estanque, situado en una finca de don Esteban González, donde dicen "Zamora", el vecino del expresado pueblo, Emilio Cabrera Trujillo, de 53 años de edad, de oficio labrador, pereciendo ahogado. Este individuo venía padeciendo enagenación mental.

Publicado en La Prensa, 3 de marzo de 1920, página 1. Y también en El Progreso (página 2) y La Gaceta de Tenerife (página 2) del día citado anteriormente.

En Realejo bajo, cadáver desenterrado. Las torrenciales lluvias que han caído en esta comarca han causado muchos destrozos, yéndose al suelo parte de varias casas. A consecuencia del derrumbamiento de una pared del cementerio, desenterró el cadáver de una mujer fallecida hacía dieciseis días por efecto de la grippe, el cual permaneció asi largo tiempo.

El Progreso, 4 de marzo, de 1920, página 2. Información que ya dimos a conocer días atrás, cuando aludíamos a las torrenciales lluvias habidas en febrero de 1920.

Nombramiento. Por la Dirección General de Instrucción Pública ha sido nombrada maestra sustituta de la Escuela Nacional del Realejo-alto, la apreciable señorita Áurea Méndez Hernández.

El Progreso, 8 de marzo de 1920, página 2.

Comunidad de Aguas La Fuente. Convocatoria. Por la presente se citan a los señores partícipes de esta Comunidad que se sirvan concurrir al “Círculo Viera y Clavijo” de este pueblo el día (28) veinte y ocho de los corrientes a las catorce horas, con objeto de celebrar la Junta General de que se trata el artículo noveno de los Estatutos por que se rige esta Comunidad en la que se tratarán los particulares siguientes:

Primero. Examen, aprobación o censura de las cuentas de ingresos y gastos del año último.
Segundo. Determinar las obras y trabajos que deban realizarse en beneficio del acervo común.
Tercero. Prorratear entre los condueños los gastos que sean necesarios hacer para la conservación y mejora de los acueductos.
Cuarto. Elección de la Junta Directiva para 1920, y  
Quinto. Resolver cualquier otro asunto que haya sido tratado en Junta general y no se haya resuelto.

Realejo alto, diez y ocho de Marzo de mil novecientos veinte. El Presidente, José M. Aguilar.

La Prensa, 23 de marzo de 1920, página 2, También en La Prensa, días 24 y 27 de marzo, página 2.

Breves. Por la Sección administrativa de Primera Enseñanza de esta capital ha sido nombrada Maestra interina de Icod el Alto en el Realejo-bajo, doña Rafaela García Aranda*.

La Prensa, 24 de marzo de 1920, página 1.

Junta de Sanidad. Nuevo cementerio. Por último, se acordó proponer al gobernador civil, la aprobación del expediente sobre construcción de un nuevo cementerio en el Realejo bajo, por considerar que reúne las condiciones que exije la Real Orden de 16 de Julio de 1888.

La Prensa, 28 de marzo de 1920, página 1. También en Gaceta de Tenerife del mismo día, página 1.

Comunidad Salto de los Beltranes. Convocatoria. Se convoca a los señores partícipes de esta Comunidad para celebrar Junta General extraordinaria el día 4 del próximo Abril, en el ex-convento de San Agustín de este pueblo y hora de las doce de su día con objeto de acordar lo que proceda con los partícipes que se hallan en descubierto con esta Empresa. Se ruega la puntual asistencia a este acto, y asi mismo que firmen a continuación en prueba de quedar enterados. Realejo bajo, 28 de marzo de 1920. El Presidente, Martín Toste.

La Prensa, 30 de marzo de 1920, página 3.

*Al curso siguiente es nombrada maestra en propiedad en El Molledo (La Vega, Icod de los Vinos), desempeñando, según las crónicas, una excelente labor esta maestra de piano, dibujo, pintura y francés.

Y aclarando una vez más. Ya sé que localizaste unas faltas de ortografía. Recuerda lo de las transcripciones literales. Que deberían aparecer entrecomilladas. O en cursiva. Pero en el blog me quedaría feo. Y como no se trata de una tesis doctoral, o semejante, así escapa. Gracias. Me quito el sombrero.

viernes, 28 de febrero de 2020

El cementerio de Realejo Alto

Los más viejos del lugar saben que en la actual Plaza de la Unión (o de los enamorados) existió un cementerio. Me imagino que los restos allí existentes se trasladaron al actual de San Agustín, en El Mocán, y cuyo primer enterramiento tuvo lugar en 1927. Pero esta humilde aportación de simple fisgoneo en periódicos de años idos, no guarda mayor interés que la mera curiosidad. Que uno no es historiador, investigador o cosas por el estilo, ni lo pretende a estas alturas de la vida.

En el Atlante, periódico impreso en Santa Cruz de Tenerife, que se publicó entre el 2 de enero de 1837 y 31 de marzo de 1839, fundado y dirigido por Pedro Mariano Ramírez, en el ejemplar de 25 de abril de 1837, páginas 2 y 3, nos encontramos con una carta al director de cierto realejero (de Arriba), en la que expresaba su queja por las precarias condiciones higiénico-sanitarias del recinto.

Y recuerden que es una transcripción literal y que en los tiempos del plomo en las imprentas, el trastoque de los tipos, amén de prisas y puede que escasa formación de los componedores, provocaban deslices ortográficos. Pero si con tanto adelanto hoy aún se estilan, considerémoslos pecados veniales. Allá va ese comunicado:

Sres. Editores del Atlante: Si Vdes. consideran de alguna utilidad el siguiente comunicado, espero le den cabida en su apreciable periódico.

Los establecimientos que tienen intima relación con la salud pública, con los sentimientos de la piedad cristiana, y con el honor y decoro de los Pueblos, son tan sagrados, que sería un crimen afrentoso mirarlos con indiferencia; asi como sería vano y temerario empeño sostener, sin estrema necesidad, lo que se opone á estos sagrados respetos; Sobre estas bases se afirman los imperios, y si se atropellan y confunden hasta los cimientos de la tierra se conmueven. A vista de estos principios no me admiro de ver la resistencia, el odio implacable y horror con que algunas personas del Realejo de arriba miran su Cementerio provisional, ó mas bien diré; corral inmundo: me admiraría si, de que lo mirasen con indiferencia y de que fuesen insensatos é insensibles.

Los efectos de la corrupción dentro y fuera de poblado son perniciosos, inficionan el aire, y pueden exponer se consiguiría con echar los muertos al campo, sino se asegura por todos los medios posibles la vida, la salud, y el bien estar de los vivos; con este motivo está mandado retirar de la población los Cementerios, y sería tan vana, como infructuosa y superflua la observancia del reglamento, en una sus partes, y no en el todo; y habiendo marcado la autoridad local y Párrocos un sitio, sin dictamen de medicos doctos, a diez varas de distancia de la Iglesia en el centro de la población, por que hayan apartado los muertos de los vivos, porque hayan privado á los hijos de los sepulcros de sus padres, y á los fieles del lugar sagrado que yacían jusgarán que han llenado su deber.

La erección de cementerios no es proyecto solamente civil, ni tampoco solo eclesiástico, pertenece a ambas autoridades, y obrando de consuno, sobran los medios para erigirlo y el poder para remover los obstáculos; de aquí el que el Ayuntamiento y Párroco del Realejo de arriba podian promover la formación de su Cementerio, mas no debían separarse de las ritualidades prevenidas en los estatutos y reglamentos conforme á lo dispuesto en el Pontifical romano, y Reales órdenes de S. M. porque si se manda por estos haya Cementerios, también se prohiben sin aquellos requisitos. Valga la verdad, el corral de paredes secas y rasas á la tierra construído en el Realejo de arriba sin estrema necesidad en medio de poblado, y al aire de un barranco, que encanutado corre á la población inmediata no sirve sino para infestarnos; y como con el propósito de preservar los pueblos señalaron los físicos los requisitos ordenados para los Cementerios y con consulta y presencia de estos han expedido los Reyes sus decretos, los Obispos sus exortaciones, los Médicos sus resoluciones, informes, y consejos para prestar á los vivos y muertos seguridad y consuelo, juzgo que las autoridades principales de la Provincia tomarán conocimiento de su localidad y estado, y dictarán las providencias que estimen conformes:

Los que mueren, SS. Curas y Párrocos, es cierto, no necesitan domicilio en la tierra, sino habitar en los Cielos, pero los vivos necesitamos consuelo, honor, y conservación, y los fieles mostrar la piedad que la Religión les enseña y los nobles y piadosos sentimientos que les han dejado sus padres. Los Cementerios deben tener un lugar distinguido, por que son monumentos que respiran virtudes cristianas. La morada que para los muertos se edifica, para los vivos se prepara, y el honor que les demos, sera muy agradable. No hay Nacion ni Religion que no mire el respeto de los cadáveres como un deber sagrado y religioso, porque han sido domicilios de una alma racional, templos vivos de Dios, que esperan la venida del supremo Juez, la resurreccion, la vida y gloria de los Santos y como en los Cementerios yacen los que han vivido practicando las virtudes que no se diga que se les prepara, un lugar de ignominia sino un ornamento de honor y de gloria.

Queda de Vdes. afectisimo Servidor Q. B. S. M. Un Realejero.

miércoles, 26 de febrero de 2020

Carnavales y lluvias

Rescatábamos, la semana pasada, unos textos en los que se daba cuenta de cómo hace un siglo el tiempo era bastante diferente al que nos ha correspondido vivir estos días. Cuando la calima ha hecho acto de presencia de una manera tan brutal que al menos un servidor no recordaba suceso similar. Y ya van unos pocos años a las espaldas.

Ayer tarde, tras una ajetreada mañana de seguir limpiando en casa, donde la tierra se coló incluso por donde no había agujero, me dediqué, una vez más, a husmear en publicaciones de hace un siglo. Y te brindo, por si a bien lo tienes, unos pasajes de los días 25 y 26 de febrero de 1920 (miércoles y jueves). Yo no había nacido, pero a tenor de lo leído, en el citado mes las aguas corrieron generosas. Y las desgracias, como siempre, cebándose con aquellos para los que la naturaleza era el sustento y les proporcionaba mucho más que idílicos paisajes.

No debían existir las alertas meteorológicas ni grandes alardes en los servicios de emergencia, pero sí mucha solidaridad. Lee, si te place, y confronta con situaciones más recientes. Dejo constancia de que todas las comparaciones son odiosas.

Grandes lluvias en La Laguna

Infeliz mujer perece ahogada con su hijo

Durante todo el día de ayer cayeron en la vecina ciudad torrenciales lluvias, que determinaron una gran crecida en las aguas de los barrancos.

Una infeliz mujer, que con un pequeño hijo regresaba del monte, fué arrastrada por las aguas del barranco de "La Mina", pereciendo los dos ahogados.

De este triste y doloroso suceso da cuenta el alcalde de La Laguna, en el siguiente telegrama que anoche recibió el gobernador civil.

Tengo el sentimiento de participar que, a eso de las dos de la tarde de hoy, al tratar de pasar la vecina de esta población, Catalina Martín, con su hijo, Pablo Rodríguez, por el barranco de "La Mina", fueron arrastrados por las aguas que por él discurrían, siendo encontrados los cadáveres de esos infelices, por varios vecinos del pago de "Las Mercedes", en el fuerte que existe en el sitio llamado "Las Portadas".

El Juzgado, a quien se ha dado cuenta del triste suceso, ha comenzado a instruir las oportunas diligencias.

Otros detalles

Nos dicen también de la vecina ciudad que las aguas han arrastrado algunas cabezas de ganado. En el barranco que pasa por Santa María de Gracia estuvieron a punto de perecer ayer tarde, unos campesinos, que tras grandes esfuerzos fueron puestos a salvo por varias personas que acudieron en su auxilio.

La Prensa, 25 de febrero de 1920, página 2

Temporal

Agua y viento. Una mujer y un niño perecen ahogados

Este invierno se ha portado como tal. No se engañaban quienes al ver un verano tan duro como el pasado, auguraron un invierno más duro aún. Ha muchos años que no se ve un invierno como el actual. Desde el 8 del actual solo ha dejado de llover muy contados días. El frío ha sido intenso en algunas ocasiones.

El mal tiempo que todos creíamos iba desapareciendo, ha vuelto a recrudecerse.

Según nos manifiestan en La Laguna llovió ayer de manera que aterraba. Un verdadero diluvio. Las inundaciones fueron numerosas. El agua discurrió en abundancia por todos los barrancos. Hasta el de Santos, que ya estaba casi seco, trae abundante caudal. El de Tahodio también trae abundante agua.

Esta crecida de las aguas ocasionó una desgracia. El suceso es el siguiente, según telegrama que a este Gobierno civil remitió el Alcalde de La Laguna:

“Tengo el sentimiento de participar que, a eso de las dos de la tarde de hoy, al tratar de pasar la vecina de esta población, Catalina Martín, con su hijo, Pablo Rodríguez, por el barranco de "La Mina", fueron arrastrados por las aguas que por él discurrían, siendo encontrados los cadáveres de esos infelices, por varios vecinos del pago de "Las Mercedes", en el fuerte que existe en el sitio llamado "Las Portadas".

El Juzgado, a quien se ha dado cuenta del triste suceso, ha comenzado a instruir las oportunas diligencias.

Las aguas han arrastrado algunas reses. En las que discurrían por el barranco de Santos, se vieron ayer flotando algunas, entre ellas una ternera.

En el barranco que pasa por Santa María de Gracia estuvieron a punto de perecer ayer tarde, unos campesinos, que tras grandes esfuerzos fueron puestos a salvo por varias personas que acudieron en su auxilio.

En esta capital venta desde esta mañana de un modo formidable. De más está decir que ha llovido también, en ocasiones reciamente. El continuo llover ha enlodado todas las calles urbanizadas y a las no urbanizadas las ha puesto intransitables, como ocurre con el trozo de la de Benavides comprendido entre la de Porlier y Rambla de Pulido, en el cual hasta los carruajes vacíos se atascan hasta llegar con la caja al suelo.

En esta Comandancia de Marina se recibió ayer tarde un telegrama del Observatorio Meteorológico de Madrid diciendo: "Tiende a empeorar el tiempo en todas nuestras costas".

El Progreso, 25 de febrero de 1920, página 2

En Icod. Lluvias torrenciales. (Por telégrafo)

Las aguas descubren unas antiguas murallas

Icod, 25.17.  ̶  Anoche y hoy han caído torrenciales lluvias en esta comarca.

Todos los barrancos se han desbordado, inundando las campiñas y arrastrando parte de los plantíos.

La gran corriente de agua que llevaba el barranco llamado del Preceptor, destrozó la carretera a la entrada de la población, siguiendo las aguas hasta el puerto de San Marcos, donde retiró las arenas de la playa, descubriendo unas antiguas murallas que allí existían, y desenterrando unas maderas ocultas desde el temporal de 1909.

Ignórase si ha habido desgracias personales. Corresponsal

La Prensa, 26 de febrero de 1920, página 1

La gente se divierte

El Carnaval ha estado este año animadísimo.

Como la tierra está mojada, la gente ciudadana también ha querido "remojarse", participando así de la alegría que muestran nuestros destripaterrones.

Entre el elemento que aquí se dedica a la pesca, la algazara fué extraordinaria. Bien es verdad que esos rudos trabajadores del mar no tienen en todo el año otra fiesta que la de los Carnavales. De ahí su entusiasmo por las diversiones de Momo y Baco. Para que se vea hasta que punto llega nuestro costero, en cuanto a su fanática devoción por las Carnestolendas, bástenos decir que con un mes de anticipación a dichos festejos, hallábanse surtos en las tranquilas aguas de Puerto de Naos, como unos treinta barcos de los que se dedican a la pesca en el banco sahárico. Isaac Viera

La Prensa, 26 de febrero de 1920, página 2

Lluvias. Una mujer y un niño ahogados

Todos estos días no ha cesado de llover, a veces torrencialmente, siendo ya las aguas demasiado abundantes y temiéndose llegar a convertirse en funestas, como tristemente ha ocurrido al medio día del martes.

Un chaparrón enorme, de algunos minutos nada más, a la una y media hizo concebir muy serios temores.

Una pobre mujer, llamada Catalina, esposa de Federico González, que con dos hijos había acudido por la mañana al monte de las Mercedes en busca de leña, ha sido víctima del gran aguacero.

La avenida inesperada del barranco de las Mercedes sorprendió a los tres.

La Catalina pudo pasar la corriente del barranco con su hija, pero al intentar hacerlo también con su hijo, de 10 años de edad fueron ambos arrastrados por las torrenciales aguas.

Los dos cadáveres pudieron ser extraídos del barranco, trabados cerca a los "Ojos del Puente", en las Mercedes.

El Juzgado de Instrucción se constituyó en el lugar del suceso, ordenando el levantamiento de los cadáveres.

Estos fueron llevados al Depósito de esta ciudad por vecinos de las Mercedes.

El Progreso, 26 de febrero de 1920, página 2