Mostrando entradas con la etiqueta Huelga. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Huelga. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de marzo de 2018

Cubrir

Ha dicho la consejera
de Hacienda hace un momento
̶ te juro que nada invento ̶
que algún varón la cubriera.
Como a mi me pareciera
un verbo inapropiado,
ruégole muy educado
que no utilice cubrir,
va mejor sustituir
en asunto de calado.

Se refería, señores,
a su labor en el día
que la mujer debería
alzar la voz sin rubores.
Y yo indico a mis lectores
que me sumo a la protesta,
pues subido aquí en la cresta,
oteando el horizonte,
pido a la gente que afronte
con decisión esta apuesta.
----------
Nos dijo el Padre Siverio
que no escuchaba la radio,
pues ya estaba en otro estadio
no sometido a criterio.
Ya ejerzo otro ministerio
y no pretendo hacer juicios,
no son momentos propicios
para el periodismo todo,
con difícil acomodo
y cargado de prejuicios.
----------
Si reconoce el pepé
que nos faltan policías,
no es que sean cosas mías,
pues nadita me inventé.
Aquí, por lo que se ve,
dinero hay buen pastón,
mas no existe especial don
para el reparto adecuado,
está vendido el pescado
y se lo come MARRÓN.
----------
Estallan los pensionistas,
estallan los jubilados,
protestas por todos lados.
¿Los populares? ¡Autistas!
Que somos todos cuentistas
pretendiendo equiparar
al caché particular
de eminentes señorías,
alegando tonterías
sin poderlo remediar.

martes, 6 de marzo de 2018

Internacionalización (y 2)

Al día siguiente salieron del pueblo. Y se fueron al vecino de La Villa. Para, con la foto de rigor, plasmar en un documento (mucho menos comprometido) todo aquello que aquí reniegan. Sin rubor, sin vergüenza, echándole jeta. Y lo firman y rubrican junto a los ayuntamientos de La Guancha, Icod, Puerto de la Cruz, Santa Úrsula, El Sauzal, Tacoronte y el anfitrión, La Orotava. No sé si en estos siete habrá otro talante. Porque una Red de Municipios por la Igualdad supone mucho más que un capítulo de buenas intenciones. Máxime cuando, y a los hechos me remito, más de la mitad de realejeros sabemos que aquí será hoja que se lleva el viento.
Escribir una sucesión de frases para pergeñar un compendio de propósitos es la mar de fácil. Lo complicado es ponerlos en práctica. Y en Los Realejos existe la preocupación de buscar rédito político a cualquier situación. Por lo que la mujer será considerada como un mero cuerpo para alcanzar el fin previsto.
Este es el objetivo de dicha Red:
Trabajar comportamientos adoptando acciones comprometidas con la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres y la coordinación en políticas sobre esta materia, optimizando los recursos, ejercitando los intereses de la red ante otras instituciones e implementando actuaciones y objetivos comunes.
Qué bonito les quedó. Feliciten al del copia y pega por la vacuidad. ¿Qué igualdad y qué coordinación si les molesta que la oposición abra la boca? Si no predican en casa con el ejemplo, ¿con qué barniz van a cubrirse cuando toque actuar conjuntamente? Cuánto cinismo, mon dieu (de minúsculo).
No son capaces de aceptar una simple sugerencia y van a sacarse la foto en la escalera de acceso a la planta alta del Consistorio orotavense –el mismo lugar que eligen los novios para enmarcar el acontecimiento– para refrendar esta intención:
Crear un espacio de encuentro para el mutuo asesoramiento, orientación, formación e intercambio de experiencias y optimizar recursos en materia de políticas públicas de igualdad.
Hemos echado mano de implementar y de optimizar, y solventada la cuestión. Todo conforme. Y vamos a la pose, habrá dicho Linares. Cuídense Mariano, Moncho, Álvaro y resto de la compaña de insinuarle el más insignificante detalle a Sandra (que deberá consultarlo con Manolo y esperar su bendición; como las decenas de proyectos e ideas brillantes que llegan a sus manos desde distintos ámbitos) porque pueden alcanzar fuerte rapapolvo por tamaña ocurrencia. Vayan con sumo tacto no sea que se vean sometidos a este nuevo tipo de violencia que el legislador deberá añadir al catálogo ya existente.
Cómo se les puede llenar la boca de igualdad si no han sido capaces de cortar los culebrones burlescos, de auténtica chanza, cuando no sátira descarnada, que se producen en cierto medio de comunicación. Donde un grupo de mujeres es ridiculizado hasta decir basta, convirtiéndose en el hazmerreír de la comunidad. Donde se denigra (mancilla, deshonra, agravia, ofende, afrenta, mancha) a cargos públicos de otras localidades (si es mujer, miel sobre hojuelas) de la manera más abyecta y brutal posible, sin que los responsables (¿los habrá?) pongan coto a los desmanes verbales. ¿Llega a tal extremo la cobardía que consienten el desaguisado por aquello de ande yo caliente…? ¿Habrán leído alguna vez los estatutos por los que debería regirse? ¿Entenderán lo que significa el respeto institucional? Ese que nuestro alcalde reclama cada tres por dos en el Cabildo tinerfeño sin anestesia y sin echar una visual a cualquier espejo a su alcance. Falsos, hipócritas y, para colmo, cobardes. ¿Será posible que no se despierten conciencias? ¿Vamos a seguir engolosinados en pócimas maravillosas vendidas a forma de humo? Porque de realizaciones, más bien pocas. Hagan un repaso a todo tipo de infraestructuras llevadas a cabo en la Villa de Viera desde 1979 y después brindamos, si les apetece, con una película de indios. Una lástima que no pueda ser aquí en casa (en los cuantos que hubo) y debamos hacerlo en campo contrario.
Sigan tejiendo redes y pescando en ríos revueltos de la ignorancia. O de la ignominia; qué grande don Domingo, el de La Hoya. Y descarguen, acostumbrados están, en el mensajero todas las plagas paganas, que con lo divino tengo poco contacto.
Mañana, en el acto que deberían llevar a cabo pasado, ahí a la entrada del ayuntamiento, guarden las formas. Y si alguien pregunta por la agenda del día 8, hasta la disculpa de que van a correr con Mariano valdría. Antona las inmortalizaría en un vídeo. No venir una buena ventolera.

lunes, 5 de marzo de 2018

Internacionalización

Que a don Manuel Domínguez se le quedó corto el terreno de juego (político), lo supimos los realejeros cuando observamos que en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP) comenzaron a proliferar los anuncios por los que delegaba el cargo en sus segundos de a bordo. Tanto que empezó a ser conocido como Manolo I, el ausente. Como su ambición (política) parece no tener límites, desembarcó en el Cabildo Insular, pero fue su perdición el que Coalición Canaria optara por pactar con el PSOE, por lo que debió sentarse en los fríos sillones reservados a la oposición. Faceta esta que no está pensada para personas que padecen la rara enfermedad del gen (D4DR) del culo inquieto. No, no es broma, ve a consultar y te llevarás una sorpresa. Por todo ello, tampoco parece convencerle demasiado esta posición y en la capital persiste en hacer honor a la denominación antes mencionada. Porque a él lo que le gusta en recorrer mundo, internacionalizarse.
En la última sesión plenaria demostró, una vez más, que se encuentra muy por arriba de cualquier otro mortal. No solo indica al resto de la corporación cuál debe ser el contenido de las propuestas, ruegos, preguntas o mociones, sino que sugiere, o casi amenaza, a quien no sigue sus doctos consejos con un muy expresivo “me ha defraudado, usted”.
El grupo municipal socialista presentó, entre otras, una proposición para que el ayuntamiento adoptara una posición clara con respecto a los actos a celebrar el próximo 8 de marzo. Dado que el grupo de gobierno ha publicado el programa de los eventos (cómo no iba yo a escribir el palabro en este post) y pega espectacular brinco para que el día de marras nos se vean comprometidas las seis concejalas y lo dediquen a trabajar como antes jamás hicieron, y sin fotos en los clubes de mayores, era más que previsible que, siguiendo el pie de la letra el argumentario enviado desde Madrid, no se aceptara la más mínima sugerencia. “Gane usted las elecciones y luego venga aquí a hacer lo que le dé la gana”. Así es, con dos; o si hace falta, con tres.
Pero esta vez el señor alcalde, tan dado a no admitir todo aquello que él entienda traspasa las lindes del pueblo (sin darse cuenta –últimamente las distracciones le juegan muy malas pasadas– de sus desdobles estilos La Higuerita, rumbo al este, o Barranco de Ruiz, rumbo al poniente), se mandó un vuelo intercontinental de no te menees. Nosotros no tenemos por qué definirnos en un asunto de índole internacional. Manda aquello, lo otro y lo de más allá. Que son tres, como antes te dije.
Lo que las mujeres de todo el mundo más o menos civilizado organizan para este jueves es un acto egoísta y marcadamente elitista. Las féminas realejeras –con Sandra, Noelia, Isa, Laura, Olgui y Carolina a la cabeza– no están por la labor. Tonterías, las justas. ¿Qué van a hacer ese día las desempleadas? Si ya están paradas por obra y gracia de los que administran ahora mismo el cotarro, ¿qué? ¿Se van a tumbar a la bartola? A fregar los platos, carajo, que nosotras, salvo las que disfruten del privilegio del cargo público, nacimos para eso.
Sí, a tenor del silencio que marca el reglamento, ese parece ser el sentir de las afiliadas del PP. Muy afortunadas todas ellas en el mundo laboral. Con una posición social envidiable merced a generosos emolumentos que todos abonamos con la derrama oportuna y que volcamos en los presupuestos de las diferentes instituciones, hecho que les permite vivir con total desahogo en cualquier faceta de la vida. ¿Una ley para la igualdad salarial? Maldita falta que nos hace con lo bien que estamos nosotras: buena alimentación, vestimenta excelente, sueldo asegurado, dietas por diversos conceptos, coche oficial, retratista gratis, personal a mi disposición para imprevistos y otros… Y la huelga, paro o reivindicación es cosa de una élite minorista (Cospedal dixit). No, es imposible que tengan la neurona en su sitio.
La sociedad ha avanzado en décadas. Se supone a nuestras gentes una capacidad para discernir que hasta no ha mucho era pura entelequia. Atrás quedaron años de analfabetismo feroz. El acceso a la educación y a la cultura, el adelanto que ha supuesto el ingente aporte de las nuevas tecnologías, los medios de comunicación, las publicaciones no periódicas y un amplísimo espectro más, han posibilitado un incremento porcentual elevado en la capacidad de raciocinio a la hora de valorar alternativas o decantarse ante una situación determinada. Pues no, y vamos ahora en plan coloquial, une merde. No es que habitemos en un pueblo abducido, como dejé caer días atrás. Es que seguimos conviviendo con auténticos gilipollas (necios y estúpidos). Si algún abuelo levantara la cabeza, la palmaría de nuevo. Sobre todo aquellos que lucharon con denuedo por un sistema de libertades que vemos cercenado en cada reunión del pleno de nuestro ayuntamiento. Donde el borreguismo hace acto de presencia hasta extremos denigrantes. Los floreros quedan bien en otros contextos, pero no en un salón que deberán llamar noble por otras sublimes consideraciones. Y un poco de luces, please, a los colectivos, sobre todo de mayores, que se dejan mangonear (mangoniar, en canario) y bailan al antojo de la concejala de turno para que esta luzca palmito en la foto del bien quedar.

(Finalizaremos mañana)

miércoles, 28 de febrero de 2018

Rarezas

Me sigue llamando mucho la atención algunas maneras de titular una información. Que si se trasladaran a entornos más cercanos, seguro que provocarían más de un quebradero de cabeza. Te pongo dos ejemplos y luego hacemos la oportuna extrapolación:
Susana Díaz sigue perdiendo peso en Andalucía. Ada Colau saca pecho en Barcelona. Son recientes, no creas que he debido remontarme meses atrás. Como hace unas semanas tuve la oportunidad de ver un vídeo en el que una jovencísima Cristina Valido, actual consejera de Empleo, Políticas Sociales y Vivienda del Gobierno de Canarias, presentaba un festival de variedades en La Florida (La Orotava), y si la misión de un periodista es comunicar libremente información veraz, ¿te imaginas que se me hubiese pasado por la cabeza trocar los nombres de la presidenta andaluza o la alcaldesa de Barcelona por el de la villera nacida en Las Palmas? Porque cambios ha habido en el aspecto físico. Como te pasa a ti y a mí, sin ir más lejos. Lo que puede llevarle a uno a pensar que es cierto el hecho de que la política permuta a la gente. Y ya está, que yo sé luego lo que pasa. Que si esto, que si aquello, que si lo de más allá.
Otra: La editorial sigue apostando por escritores “nóveles”. El entrecomillado es de un servidor.  Como el fallo sea de la empresa editora, mejor que se dediquen sus empleados a sembrar plátanos. De ser el vocablo esdrújulo fruto de quien redactó la noticia, mejor que se proponga para raspar platanera. O a cortar farulla. Cuán necesitados de una buena varahada (léase aspirada la h y confúndala usted, sin temor alguno, con una buena j; como hace con hediondo, sin ir más lejos) están algunos. Deja ver si alguna de las borrascas que nos visitan me hace el favor. Lo mismo le toca a la de mi nieta: Emma.
Pero vamos con asuntos más enjundiosos. Como el de la cesta de la compra en La Gomera. Algo que parece preocuparle a la diputada Melodie Mendoza. Se queja de que la isla no cuenta con cámaras frigoríficas ni almacenes donde guardar las mercancías, hecho que podría abaratar los costes. Nada alega de los precios de los combustibles, porque el transporte está subvencionado al 100%. Me extraña, además, que no haya sido capaz de preguntarle a su jefe y mentor el porqué de tanta inversión desperdiciada en obras que constituyen auténticos pufos. Hay una formación política que los tiene clasificados y cuantificados. Y no suman cuatro pesetas sino bastantes millones de euros muertos de risa. ¿O es que su máster en Bolsa y Mercados Financieros lo tiene reservado para asuntos particulares? No quisiera pensar que ya se le han adherido (qué fino) los modos y maneras de quien dirige el cotarro en los predios colombinos desde poco después del tagoror de Chinguarime. Por si alguno está perdido, la señorita aludida es uno de los tres votos más codiciados de estas peñas atlánticas. Como ayer escribí del que se chinga cada domingo con sus epístolas, puede que todo se pegue.
Las consejeras del Gobierno de Canarias (ese que se sostiene con 18 diputados, y 3 apéndices, gracias a que los 39 restantes también cobran, y bien, por hacer oposición, es decir, se enfrascan para luego acabar con un leche y leche) se suman a la huelga del 8 de marzo. Sigo sin tener conocimiento de la postura de las concejalas populares de mi pueblo. Espero que hagan público el descuento en su nómina mensual. Porque si van a seguir percibiendo íntegro el sueldo, mejor es que se dejen de pantomimas y no acudan a las manifestaciones a ponerse en primera fila.
Rarezas, en fin. Se acaba febrero. Que vino lluvioso y se va por los mismos derroteros. Qué pena que se vaya tanta al mar, que ya tiene bastante. Nos vemos en marzo. Y a perdonar la poquedad.

lunes, 26 de febrero de 2018

Un mal trago

Durante la pasada semana hubo dos hechos bastante significativos que han debido escocer sobremanera al grupo de gobierno en el ayuntamiento de Los Realejos. Tanto que el propio alcalde estuvo desaparecido y ni siquiera hizo acto de presencia en el homenaje que cada 21 de febrero se le rinde a Viera y Clavijo, con lo que se priva (complacer o gustar extraordinariamente) por una foto nuestro hombre.
De una parte, los jubilados han plantado cara a la formación política que rescata bancos mientras sume en la miseria a millones de personas que, tras entregar buena parte de su vida al trabajo, comprueban ahora que su pensión no corre paralela al coste de la cesta de la compra. Asunto que se agrava en infinidad de hogares cuya única tabla de salvación es el abono que el abuelo percibe. Para comprobarlo basta con acudir en los últimos días de cada mes a cualquiera de las grandes superficies comerciales del pueblo. En este mes de febrero no se ha podido localizar al señor Domínguez en Mercadona, Lidl, La Hucha (por citar solo a los que se ubican en La Gañanía) repartiendo sus consabidos besos a todas las doñas que transitan por sus pasillos.
El PP –y el realejero no constituye un hecho diferencial– ha repartido su argumentario y hay que seguirlo al pie de la letra. Con respecto a los “yayoflautas”, mutismo absoluto. Será Mariano, y así lo ha llevado a cabo este fin de semana en Zaragoza, el que cuestione a los atrevidos, populistas e ilusos que sugieren un incremento en consonancia con la subida del IPC, el cómo van a buscar los capitales para semejante despilfarro. Porque la recuperación portuguesa, a base de potenciar el consumo y hacer que pague más el que más tiene, es un invento de los malvados partidos de izquierda, que ahí justo al lado sí fueron capaces de mirar al ciudadano y considerarlo como el fin o la meta de su gestión.
Las seis concejalas populares del Consistorio de la Villa de Viera, tan dadas a los arrumacos con los mayores (de tal palo…), no las tienen todas consigo. Se las ven y se las desean para explicar que no somos los de cierta edad los que más sufrimos la crisis, según les ha indicado el vicesecretario más progre de sus filas, el señor Maroto. Y, claro, cuando se vive la realidad de un pueblo, donde todo es más cercano, qué difícil se hace el matrimonio entre lo teórico y lo práctico. Pero del vitoriano podemos esperar cualquier cosa desde que sentenció que en el PP hay muchísimos gays y lesbianas, porque si todos estuvieran en la Izquierda ni habría habido avances, ni, probablemente, existiese el matrimonio igualitario. Son capaces de recurrir al Tribunal Constitucional y luego, en inverosímil cuádruple salto mortal hacia atrás, negar la mayor.
Pero lo más complicado para este grupo de mujeres será el afrontar la huelga del próximo 8 de marzo. Aunque les bastará una indisposición repentina para desaparecer. Cuando más lejos de todo acto público que reivindique la igualdad, mejor que mejor. Si ya el consabido argumentario significa una pesada losa, el que la supuesta cuota más liberal, encabezada por el ya mentado Maroto (algo a lo que el PP realejero se ha intentado apuntar desde siempre para buscar la diferencia con el sector duro nacional y mantener ese equilibrio casi imposible cara a la opinión pública) ordene no apoyar la movilización (de Pablo Iglesias y Podemos, según él, sin percatarse de que el peligro político real de su partido no pasa por ahí), pocos argumentos tendrá esta media docena de representantes locales.
Y como, asimismo, callan (o a lo peor ríen gracietas) las burlas y tomaduras de pelo a las que se somete a un conjunto de señoras, con el agravante de la amplificación etérea, mejor harían en tomarse un largo fin de semana y volver el lunes 12 como si nada hubiese pasado. Si ya lo hace el jefe de forma asidua, por qué no un impasse para las subordinadas. Aprovechen los días de asueto para trazar estrategias que compensen el desgaste madrileño, porque puede ser toda una novedad que diez millones de jubilados (mucho más de la mitad jubiladas) tengamos en nuestras manos el poder decisorio. Ya el voto mío, verbigracia, lo perdieron. Mi mujer se lo está pensando. Y yo no soy de los que sostienen que en las locales es diferente porque los de aquí son buenos chicos (y chicas). Tienen una magnífica oportunidad para demostrarlo haciendo caso omiso a las directrices de la capital del reino. ¿Se atreven? Me temo que perder la pasta mensual supondría un dolor de incalculables consecuencias. Peor que un cólico nefrítico. Cuánta tristeza que Cospedal argumente que las que van a la huelga constituyen una “élite feminista y no un conjunto de mujeres reales con problemas cotidianos”. Qué incongruencia, por no escribir qué necedad.
¡Ah!, eso excede las competencias municipales. ¿Y pagar casi cinco mil euros mensuales por estar desaparecido no lo es? ¿Robo, caradura, desvergüenza, cinismo, desfachatez…? No, gilipollez de un pueblo abducido por vendedores de humo que quizás no superen un sencillo test. ¿Ya dimitió?